viernes, 15 de agosto de 2008

miedo

Hoy el miedo salió de casa….conmigo, de buena mañana, oliendo a champú, se colgó de mi pelo susurrándome al oído oscuridad y tristeza.
Me agarré al sol, pero el viento traidor movió los pliegues de la culpa, el resentimiento y apagó el rayo de esperanza que peiné tímidamente.
Noté el mundo caer, o puede que fuera yo, en claro descenso, vulnerable e indefensa por el angosto entramado de la incomprensión; pude entrever a mis seres queridos, mis cosas, pero se diluían por momentos. Incapaz de atrapar ni siquiera un fugaz destello de presente, decidí dejarme llevar, no oponer resistencia; sólo así supe mirarle a la cara y convencerme una vez más que los fantasmas también se asustan.

1 comentario:

Regina dijo...

Qué maravilla, niña...precioso texto.

Me ha gustado muchísimo.

Gracias por tus palabras.

Un beso