martes, 29 de diciembre de 2009

No es broma


La bruma, de nuevo me acerco hasta su orilla, extrañamente mejor seguir un rato más en el cielo, materia sensible en suspenso, ya regresaré a la tierra, cuando parezca que nada es tan grave, o al menos lo siga creyendo.






Foto: Santuario de Cabrera. Sant Julià de Cabrera .(Barcelona)
Nota: En catalán, broma , además de una gracia, es también la bruma.

sábado, 26 de diciembre de 2009

re-cuerda

Me agarro a esa cuerda
Floja,
Apenas miedo
Mi mundo se tambalea
Pasos cortos
El cielo en el suelo.

Siento todavía en mis pies, esa sensación de pisar el cielo, envuelta sólo en aire con esa cuerda cómo lo único cierto. Y aunque tensa, feliz, mi mejor sonrisa puesta, botas aleteando entre tablas, la mano se desprende un segundo, por dentro, ¡un vuelco! , pero mi piel siente de nuevo el roce, no pienses , deslízate .....
Mira al frente y persigue la convicción que se atrapa en esos momentos cuando el desafío perpetra la magia de seguir viva, de estar conmigo, completamente de acuerdo.

Foto: Parque Nacional Grand Tsingy ( Madagascar)

martes, 22 de diciembre de 2009

Vaya lata

Recibo sin proponérmelo, desde hace unas semanas la visita pegajosa de un gusano sin patas, que encontró un hueco en algún rincón de mi casa por el que se dedica a ir soltando sus babas.
Resulta que escribe raro, un sinuoso rastro de símbolos hermosos a primera vista, con marcado acento asiático; y de vez en cuando fotos, de rostros femeninos, ojos rasgados, bocas en perpetua sonrisa pero de esas diseñadas.
Y me enfado en un primer momento, con mi libertad vulnerada, busco los recursos y en un alarde de fuerza, lanzo un toque de atención, echo voces por la red, de su allanamiento de morada, pero es inútil, se ríe de mis argucias, sigue reptando impune, segregando mensajes inútiles , escalando por mis palabras.
En momentos como éste, recuerdo la cantidad de veces que he dejado para otra ocasión, ese curso de informática, pero no puedo rendirme ahora , porque el gusano ya lo ha contado a infinidad de amigos, familiares y véte a saber a cuántos….
Habilito a medias el moderador de entradas, un segurata en mi puerta, que conoce a los amigos, pero me permite dar un paso más en esta absurda batalla.
Ya abro de nuevo con calma las ventanas, la puerta, cortinas y persianas, pero allá en la esquina, mantengo atenta la mirada por si se cuela de nuevo algún que otro elemento hostil a darme la lata.


sábado, 19 de diciembre de 2009

envuelta

Y si saltas????
me prometió la bruma
Fluirás
el agua ya tomó forma
juega, murmura espuma.

Veo el cielo desde su lecho
Cubierto
de un velo tenue
espejo de árboles
vestidos sus brazos,
de invierno.



Y mueve su cintura líquida
para bailar entre muros
pies desnudos de la historia
chapotean curiosos,
Sin prisa.
Lugar: Gargantas del Ebro
Y más Ebro
Puente medieval. Pesquera de Ebro (Burgos)

















martes, 15 de diciembre de 2009

devuelta





El sielncio casi permite escuchar los pasos

sigilosos,

de un mar de niebla espesa

fría y envolvente que recorta

con destreza

el perfil calmado de un Ebro ya nacido.



Gargantas de piedra madre, velan el camino

y lo cubren de algodones

para hacer de su curso una fiesta,

un juego de mimos.


Y un valle pequeño y limpio

participa de puntillas,

atenta la mirada y la tierra fresca,

cómplice,

entre las aguas de una vida

que regresa


domingo, 6 de diciembre de 2009

batir de alas...

Voy a levantar de nuevo el vuelo, lo andaba necesitando. Será un planear corto, raso, tan sólo arañarle a diciembre unos cuantos días, al amparo de la metralla que ya asoma impertinente con ráfagas de auto-engaños.
Envolveré en mi bufanda las alas de verano, la mochila flaca, deseando llenarse de las palabras que me dejaron, las botas que andan solas, los calcetines de oso para abrigar mis pasos.
Y subiré al tren antes que ese sol perezoso alce sus párpados, para atrapar desde la ventana los paisajes, y devolverle a mis ojos sonrisas más amables.
Lo digo más que nada porque no podré visitaros, dejo las teclas intactas, la pantalla limpia, mi casa esperando a
las hadas…..

miércoles, 2 de diciembre de 2009

tetas sin paraíso


2009: Festival de Berlín: Oso de Oro (Mejor película), Premio Internacional de la Crítica FIPRESCI / Drama / SINOPSIS: Fausta (Magaly Solier) padece de "La teta asustada", una enfermedad que se transmite por la leche materna de mujeres maltratadas durante la época del terrorismo en el Perú. Los infectados nacen sin alma, porque del susto se escondió en la tierra, y cargan un terror atávico que les aísla por completo. Pero Fausta esconde algo más; guarda un secreto que no quiere revelar, hasta que la súbita muerte de su madre desencadenará hechos inesperados que transformarán su vida y la de otros. (FILMAFFINITY)------------------------
Directora: Claudia Llosa

Esa triste poesía, llena de silencios largos y espesos inquieta, a la vez que desgarra una realidad hecha leyenda. Las tetas asustadas, amamantan hijos agrios, que tragaron la humillación de sus madres violadas, que nacieron sin alma, porque en su vientre primero los malos se la arrebataron.

sábado, 28 de noviembre de 2009

la sonrisa pintada

Cuando tu mirada se llena de esos ojos conocidos
Los que miman la complicidad furtiva
Los que abrazan hasta el infinito
Los que iluminan mi ternura suspendida
Los que acarician mi nombre
Aún sin haberlo dicho

Cuando tu voz llega a esos dedos
Los que hablan sin prisa
Los que juegan en el aire
Los que multiplican la brisa
Los que susurran bajito
De enlazarse, todos los secretos

La vida me llama,
Se entretiene
Me conmueve
Me explica
Levanta mis pies al cielo
Pinta de verde mi sonrisa

lunes, 23 de noviembre de 2009

Ayer, hoy, mañana.....




De nuevo escapo, intento salir de la coraza y vuelo medio apagada,
hasta ese mar de arena que presagia la calma.
Y miro la foto, sé que allí estaba pero no me reconozco,
no acierto a adivinar mi figura, la silueta que me ampara.

No puedo meterme de nuevo en esa imagen alargada,
esquiva,

que me recuerda que existí aunque ahora parezca lejana.

Ni seguir esos pasos, que se ocultan entre granos de arena,
perdidos en la infinitud de un presente abrumado,
diluido en disquisiciones que me llevan a la nada.

Y el corazón me dice, salta, no pares ahora,
mientras,
las ganas resbalan una y mil veces en esa masa,
los pies hundidos y las fuerzas menguadas.

No me basta saber que pasará, que se trata de otra etapa,
ya va siendo hora que procure,
sentir el presente,
lo único que me concierne,
no echar tantas cosas de menos, no alzar demasiado la mirada
procurando para mañana.

Que el ahora sólo es tangible si le permito un respiro a mi alma.

sábado, 14 de noviembre de 2009

extraños paraísos

Llegar a la isla de Carabane no resulta nada fácil. Llevamos una semana botando en el 4x4, esquivando el río Gambia, buscando el camino al sur donde la Casamance exuberante en pobreza y sonrisas radiantes, nos muestra la explosión de sus verdes, de sus necesidades. El calor es asfixiante, tan sólo soportable porque durante el recorrido, nos envuelve la burbuja reconfortante del aire acondicionado del coche. Y justo cuando el perfil de Africa se confunde con el Océano un puñado de tierra paria, se mantiene casi pegado, apareando las aguas turbias del río, con la bravura azul del Atlántico. Aquí, en esa esquina un boceto del paraíso asoma entre palmeras y arenas casi blancas, pero al pisar su orilla, la realidad nos aguarda, impasible, rotunda casi imperceptible a unos ojos de turistas accidentales, pero espesa como ese sol que se pega a las paredes del alma.


La habitación, sencilla y limpia escupe fuego por las paredes, del grifo sale un agua oscura, viscosa, se puede comer con cuchara y todo un microcosmos de insectos nos envuelve en su particular danza, amenazando una piel irritada, en constante ebullición. Mi estómago lleva dando vueltas desde la última comida, y puedo casi notar las patas de esos microorganismos resbalando, organizando el motín que al caer la noche se declarará en mis vísceras.
El café de la mañana, colabora de manera desinteresada en la rebelión que sigue desbaratándome, que ya sin remedio me acompañará el resto del viaje. Desembarcamos en una isla cercana, la orilla llena de chozas, barcas desconchadas y un penetrante olor a putrefacción que consigue darle una vuelta más a mis maltrechas entrañas. Reprimo las nauseas mientras recorremos una arena llena de peces inmóviles, de aspecto indeseable. El guía desgrana la historia de esas almas condenadas a una rutina que esquiva la muerte cada mañana, de una industria pesquera tan primitiva como necesaria para que sus vidas superen al menos la barrera de la infancia. Siento mis piernas temblar, fallarme a cada paso, y esa voz de la conciencia que ahora sólo acierta a chillar desesperadamente que esto no hay quien lo aguante, únicamente preocupada en intentar no desplomarme. Aún queda lo peor, confirmar la sospecha que esas barcas despertaron en mi cerebro en letargo. Tenemos el cuestionable honor de presenciar uno de los puntos de los que parten las pateras hacia El Dorado, hacia la opulenta Europa. Por un momento la náusea cambia de nombre y aunque no lo veo, puedo imaginarlo: esos cuerpos amontonados, arrancados de la tierra conocida, para enfrentar un futuro que ya nace quebrado, generaciones arrancadas de cuajo por el hambre y la promesa falseada de un futuro imaginario.
Así, cada vez que en las noticias aparecen esas miradas oscuras, esos cuerpos sin vida , siento de nuevo el nudo que estrangula cualquier atisbo de esperanza, de buscar paraísos exóticos, de pensar que puedo seguir como si no hubiera visto nada.

lunes, 9 de noviembre de 2009

duele, luego existe

El viento del norte enreda mis pensamientos, como ese montón de hojarasca que se mueve inquieta en el rincón de la terraza, hace frío, las horas me pisan, y sigo sintiendo que no hago nada. Me obligo a seguir los preceptos de una educación tatuada, que sólo me mostró durante tantos años, a ser yo, siendo productiva, útil para gestas que ahora se me muestran extrañas, ajenas a la realidad que me digo decidí , de la que ahora renuncio por mía, por infinita, por densa, por tremendamente vacía.
El frío no ayuda y lo sé, los tobillos no me aguantan, todo duele, hasta el habla, la casa manga por hombro, y me visto de gris, para ahondar en la llaga, para negarme la alegría que soy pero no merezco, por desobedecer las normas, por reírme por cosas tontas, por no optimizar mi energía de obrera con sueños de hada, porque sin sufrir no existe premio, que lo sepas, ingenua, pagana.
Y a mitad de este discurso que me hostiga, la rebeldía se levanta, saca pecho y me conduce de nuevo a la lucha intuyo que larga, para recuperar la calma, un despertar sereno, y mis pasos más ligeros.
Que me canso de mi misma, de esas dudas que peino cada mañana, de mirarme y no saber verme, de que sólo sea posible si el dolor se mantiene y de buscar versos huidizos, que no me pertenecen.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Sostiene un anacoreta....

http://infiernosa.blogspot.com/2005_12_01_archive.html

Esto no es una entrada; bueno si.... pero al menos no nació con esta finalidad Llevo un tiempo disfrutando con la lectura de un amigo anacoreta; paseo pausada y curiosa por su universo, buceando entradas antiguas, un ritual de puro aprendizaje del que mis emociones disfrutan .. y perdida entre uno de sus textos de vocabulario rico y significados lllenos de matices ,( os invito a saborearlo clicando el enlace de la cabecera) lancé mis emociones al teclado y se las envié sin filtro. Fue su generosidad, la que me empujó a compartirlo...

Buenas noches anacoreta. SOBRE EL AMOR.

De un tirón, y casi sin aliento, me he deleitado, perdido, embriagado, identificado y complacido, ( por intentar ser concisa) en esa su larga disertación sobre el amor. Temerario, valiente o puede que simplemente humano, descarna sentimientos hasta llegr a la base, a unos cimientos que se tambalean si les preguntas dos veces seguidas ¿ es acaso amor lo que siento?. Encumbrado tan a menudo, ese sentimiento alterno, paralizante, electrizante, e irremediablemente presente en nuestras vidas, pasea impúdicamente carencias, simula metas, propicia desengaños, augura dolores, desenfrena iras y también sin remedio nos rapta de la cordura .

Tener un "culito" a escasos 50 cm de un cerebro en marcha suele ser un milagro, una alquimia que puede dar resultados distintos según el elemento por el que se inicie el recorrido. Pero en ese itinerario errante, uno suele tropezarse con un corazón que imparte clases de afectos, que atrapa latidos y desdibuja ideales, para arrastranos ya sin control por el vértigo de las caricias, los abrazos al alba y los sueños entrelazados. Y uno espierta embotado, melancólico y maniatado entre un vendaval de quimeras que a ratos se confirmaron y que inundan los vacíos de otros tiempos, solitarios y vagabundos.

Eterno es el momento, no la vida, puede que el sentimiento, pero no el sujeto de nuestros más interiores deseos. Ya podemos rebelarnos, que el extraño equilibrio entre cuerpos y sentires, siempre anduvo extraviado entre conceptos aprendidos y algunos pareciera recien descubiertos. Pero plagiando con más o menos éxito, seguimos un curso marcado, personal sin dejar de ser comunmente mortal, implacable, delicioso, tierno, mullido en sus comienzos, y soberanamente duro, inflexible en cuanto la pasión sucumbe y llega el tedio.

Autosuficiente es la premisa, pero nos perdemos en el empeño, porque humanos y vulnerables, doblegamos la rodilla junto con ideales antaño inquebrantables, ponemos cara de bobos, nos sucumben los instintos libertarios y abrimos con mano firme la jaula de los desengaños. Porque a menudo sentirse querido, se confunde con adquirido, y resbalamos en oscuros tópicos, nos desdibujamos, respiramos aires ajenos y notamos cómo la piel pierde brillo, las ganas en huelga de hambre y el amor perdido.

He obviado con pleno conocimiento, el tándem ecónomico-social, ese pacto entre mercaderes porque me escupen contra la pared de la incompresión más infinita, y no me apetece, no me gusta.

Y ya para terminar, sólo un breve inciso sobre las expectativas que se funden caundo dos almas creen haberse descubierto: nadie puede, ni aún en el mejor de los casos, cubrirnos de auto-estima, vestirnos con trajes de héroe, ser siempre lo que esperamos, esperar siempre lo que queremos, vivir por nosotros o darnos la clave de lo que un día a lo mejor fuimos....o seremos.

Una sonrisa.
http://unanacoretaenlacorte.blogspot.com/

la sonrisa que me falta




Hoy muestro otras sonrisas; la mía anda rectilínea, estática, poco convincente, apenas dibujada; noto mi rostro de piedra, ni tan siquiera ese tropel de pliegues que suelen envolver mi mirada, y el ruido impertinente de mi revolución interna, mi particular cruzada por mantener en pie los recursos, escasos en ese cambio de temporada.
Son sonrisas hidratantes, que no entienden de fisuras, de dudas existenciales, de controversias particulares, en fin… de una selva hormigonada en la que sus criaturas adoramos falsos ídolos, con la conciencia amaestrada en la búsqueda inútil de un bienestar que confundimos con el estar bien.
Y me hace bien recordarlas, embeberme de su magia, saber que existen y pensar,
que a lo mejor todo este barullo, no es más que mi anhelo por volver a encontarlas.

miércoles, 28 de octubre de 2009

maldita conciencia

Salgo en busca de la independencia, en esa mañana de sábado que huele como nunca a arena de playa, decidida pero sin estar convencida, para ahuyentar los mordiscos de un caos que en mis afueras araña los cristales sucios de mis cosas, de mi casa.
Ya en el parking la tormenta se anuncia en forma de larga cola, de miradas demasiado ávidas a una hora tan temprana, autómatas compulsivos buscando la pieza perfecta que simule al menos una vida con proyectos, en continua reforma, la enésima oportunidad para comprar una república particularmente diseñada.
Las flechas amarillas apenas si subsisten en un suelo poblado de pasos, ríos de almas repartidos por mil ambientes ficticios, salones con pantallas de plasma, baños inodoros, cocinas sin manchas de grasa, dormitorios sin sueños… pero un escenario apetitoso al fin y al cabo.
Niños del primer mundo haciendo piruetas sobre colchones de látex, cortinas tejidas por manos de niños esclavos, mesas de colores más baratas que una vacuna en Africa…. Y yo me contradigo, me arrastro hechizada por un cojín rojo, una vela con olor a vainilla, otra lámpara para mi mesa, el cucharón que me falta…
Y también compro el armario, y esa caja tan bonita, y regreso a la primera planta en busca de esa barra color cava para colgar mis faldas; la contradicción me alcanza de nuevo camino de la caja, exhausta, pago mi tributo, pacto con mi conciencia, me lo explico pero no me entiendo, y sigo sumisa el ritual trazado.
IKEA, evidentemente, me da las gracias.

martes, 20 de octubre de 2009

Un universo en danza

Rosa es mi hada maestra, que baila hasta cuando habla, en ese susurro cadente de gestos y palabras; cada movimiento es una emoción que continúa más allá de sus manos, me encuentra y se enreda suavemente hasta tocarme el alma.
Dos veces por semana, midiendo el tiempo con música, buscando mover ese cuerpo sin bisagras, localizando nudos, grietas y barreras, empujando músculos, desenredando hilos de acero , propiciando una entrada diminuta, un descuido de mis fantasmas para notar cómo por dentro mi cuerpo suena distinto, arrullando mis parcelas estancas, iluminando los más secretos rincones con latidos y colores, saber que el movimiento que oscila en el puro centro de mis esencias, prolongará un eco de vibraciones, que a su debido tiempo, me explotará por los poros y se convertirá en mi danza.
Y descubro que mi cadera puede moverse pausada, como si unos delgados hilos tirasen de ella, trazados con tinta invisible, pero que de forma directa se deslizan casi imperceptibles desde un cd. lleno de sonidos exóticos; y vuelvo a descubrir en mi cuerpo que los hombros tiene vida propia… y los muevo, perezosamente sintiendo el cosquilleo y un suave batir de alas de mariposa que aligera un peso oxidado, desatando el lazo de los temores, las penas, algunos rencores, y un ánimo fosilizado.
Ya llegó la magia a mis dominios, la oscuridad escampa, apenas me muevo por fuera, y sin embargo todo un vocabulario femenino crepita y se reparte en mi nuevo universo en danza.

jueves, 15 de octubre de 2009

si, quiero

Cuando Héctor cruzó su primera mirada con Virginia, su piel sin manchas olía a polvos de talco, las frases eran cortas, las manos con arena, y los pasos estrenaban zapatos. El parque delimitaba su universo, y los días seguros se sucedían entre palas, cubos, rodillas con rasguños y lágrimas blancas.
El primer septiembre con libros, les llevó agarrados de la mano a la escuela, con los nervios como pequeñas culebras aguijoneando la barriga, bajo la atenta mirada de sus madres-ángeles de la guarda.
Compartieron apuntes, el cielo en el mismo barrio, los primeros pitillos secretos, sonrisas con ortodoncias, y la vida que les iba creciendo con titulares de estreno.
Héctor cedió primero al embrujo de la noche, con aliento a botellón y canutos de camaradería. Cayeron las horas de estudio al fondo de la mochila, las risas ya no eran propias, nacían desbordadas tras la alquimia de trapicheo buscada por las esquinas ;fueron años difíciles, de seísmos internos y mutaciones en unos cuerpos que libraban mil batallas diarias, el desasosiego prendido en la garganta, pero compañeros hasta el infierno.
Los celos brotaron en Héctor cuando la primera curva se dibujó bajo la camiseta de Virginia; no repararon en ello, porque uno casi siempre se lo callaba, y otra, lo achacaba al instinto protector de su alma más cercana. Aunque él en su interior más oscuro fabricó los fantasmas traidores que adquirieron en propiedad un rincón de su cerebro.
Llegaron el sexo y los contratos basura, casi al mismo tiempo, cada uno por su lado pero con la certeza del otro en su horizonte más inmediato; él de operario en NISSAN, ella cajera en un supermercado; él con chicas calcadas a Virginia; ella, refugiándose en la protección de hombres vestidos de adulto.
Hubo algún amago de noviazgo entre Héctor y la vecina del cuarto, pero salió mal la cosa, quería hacerle padre demasiado pronto y él sintió un lazo acerado cercenarle las ansias de salir del barrio, de la fábrica, de un mundo demasiado estrecho y optó por cortarlo. Hubo llantos y negociaciones que bajaban desde el cuarto piso al rellano del entresuelo, pero Héctor ya andaba de nuevo en la noche buscando arrimado a una cerveza la llave de una vida más ligera.
Virginia por su parte, formalizó un roce inofensivo con un agente de seguros que la arrullaba sin chispa pero ahondaba en la promesa de un futuro calmado, coherente y aceptado.
Eso disparó en Héctor la certidumbre de sentirse abandonado, excluido por primera vez del dúo inquebrantable que desde siempre habían mimado; Y aquí los fantasmas crecieron, le estrangularon el alma, esculpiendo en su misma frente que sin Virginia sus pasos se volvían blandos, el mundo se desplomaba.
Los años se clavaron en Héctor como una nube de metralla, siempre grises, punzantes incluso cuando, ahogado por espectros coleccionaba botellas en todas y cada una de las barras que encontraba hasta llegar roto a casa.
Cuando Héctor cruzó su última mirada con Virginia, el saludo fue lejano, tan ajeno, casi forzado, mientras ella se agarraba del brazo de su destino asegurado.
La autopsia determinó que el cuerpo de Virginia llevaba 13 horas sin vida cuando la encontraron enroscada en su vestido de princesa, un velo blanco manchado y tan sólo 14 horas después de haberse casado.

lunes, 12 de octubre de 2009

la vida en azul

Voy a tener la mirada sólo azul, porque el negro de los días amenaza con quedarse, pateando el optimismo.
Porque me harta saber que Millet se arrepiente cada día más, que a Berlusconi le retiran la inmunidad y sigue teniendo 500 abogados a su servicio, que el caso Gürtel sigue lanzando metralla, y Camps sin arrugas en el traje, que Africa siga escupiendo cadáveres “sin papeles”, que la sangre pinte las palabras que vienen de Afganistán y aunque sea “roja” no mueva ni la mitad de almas que 12 cuerpos deportivos encumbrados en la gloria mediática….
Porque me cansa pensar que ya nada nos afecta, a menos que ocurra en el descansillo que queda justo tras la puerta que nos ampara del resto del mundo, o puede que todo nos incumba demasiado y sólo sepamos sobrevivir escampando la tormenta deslizándonos sobre la superficie inocua.
Y porque me sobrepasa la insistencia del Sr. Windows, que lleva toda la semana recomendándome la instalación del nuevo Internet Explorer 8 a pesar de apoyar hasta el codo en la opción “no volver a recordármelo”.

Fotos: Chaouen, Marruecos.
Procedencia: Mi cámara, mi mirada.

martes, 6 de octubre de 2009

embruja2

Abandoné por unos días el bordillo en el que habito, y dejé que octubre me recibiera en el aeropuerto de Sevilla; tras un vuelo de bajo coste, en el que la correcta presurización de la cabina no entraba en el precio, una cálida noche de verano nos acompañó hasta el corazón del barrio de La Macarena; constituíamos una entramado puzzle de 2x5 + una.
Cerca de la medianoche, saboreamos las primeras tapas, la amabilidad de los camareros, la vida en la calle, las risas, las cervecitas, la comunicación en palabras grandes, y el agua para la pastillita, (cada un con sus achaques) que el cuerpo ya no aguanta, porque sigue siendo el mismo desde tiempos inmemoriales.
Dormir pocas horas rodeada de azulejos en la cabecera de la cama y luego….en los nombres de las calles, en las plazas, en las tiendas, en los suelos, en las esquinas, incluso rozando mis manos, hasta dejarme el corazón bombeando en colores.
Los pies curiosos subiendo y bajando, músicos a cada paso (me acerco a uno y le digo: me gusta cómo cantas, y él entre acordes me regala un gracias), palabras andaluzas, acentos del sur con sol y magia, caballos y la Giralda, el arco iris en cada unos de los ojos de la catedral donde unos hablan con Dios, algunos veneran imágenes y todos miran a través de sus cámaras.
Las terrazas para la charla, un calor sofocante, se permite fumar en casi todos los bares , el plan E en su línea despanzurrando aceras, calles y plazas, turistas de medio mundo, el Guadalquivir y la noche de Triana; pocos candados de amor tintinean en el puente (la municipalidad ataca), que por aquí no es!!, recuento por si alguno se retrasa, Santa Cruz, espera que compro unos abanicos, vamos a comer, haz el favor de mirar bien el plano; las primeras chispas de la convivencia hacen piruetas en el aire, parece que dividen, pero al final no ganan.
Cena-celebración con mantel y servilleta planchada, las féminas en una esquina, los hombres en la otra banda; unas destapan el corazón, asoman las lágrimas, los hijos, las madres, la rutina se descalza; otros descorchan el vino, comen carcajadas, practican en la superficie aunque algún que otro dardo escapa. Y yo, me envuelvo en mi pañuelo color de la mar nublada, le suplico a la angustia que lo deje para mañana, que hoy tocaban sonrisas, recuerdos, armisticio y amigos bailando en el alma; nata en los postres, chocolate y piña, chin-chin con cava, recomponemos la pose y fotos sin mancha…mientras desenvolvemos los regalos que motivan la esperanza,(una camiseta personalizada, estampada con momentos compartidos y que cuenta los años que llevamos queriéndonos tanto) sorbemos café con suspiros, levantamos la sesión y en el aire se conjura por fin una sinfonía de abrazos.

lunes, 5 de octubre de 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

deconstrucción

Todo había empezado con esa minúscula verruga que una mañana descubrió en la orilla de su párpado. A las dos semanas, su caída de ojos volvía a recuperar la irresistible voluptuosidad de antaño; luego las patas de gallo, el lunar de la mejilla derecha, colágeno en los pómulos, esa papada pertinaz, un leve estiramiento facial, dos tallas más de sujetador, una menos de pantalones, láser en los poros para sellar el asomo de elementos pilosos…
En menos de dos años, Rebeca había llevado a cabo una deconstrucción casi completa del cuerpo que los dioses y los genes, le dejaron como legado hacía 35 años, transformándolo en un mapa de efectos especiales.
Su vida se convirtió en una pasarela permanente, y con el tiempo adquirió la soltura de una experta en apariencias: la laca de sus uñas siempre a tono con su foulard, el color del mechero en sintonía con la funda de su móvil, los zapatos dentro de la misma gama que el bolso, pero nunca, nunca iguales. Ya no importaba quemarse los labios con la sopa porque habían perdido sensibilidad en la segunda inyección que los hinchó como un globo de feria; no llorar nunca, a fin de mantener elasticidad en las pestañas; sonreír a modo de mueca, por no crear surcos impertinentes. Así, emboscada en un glamour de física y química, desterró gestos y expresiones para seguir encumbrada en el pedestal de los tersos, con mirada lisa y conversación plana.
Los mareos llegaron al unísono con la primavera; al principio casi imperceptibles, pero continuaron y aumentaron hasta llegar a inquietarla; cuando aquella mañana no pudo alzarse sobre sus tacones porque toda la habitación se tambaleaba a su alrededor, decidió ir al hospital.
El ruido del scanner apagó la exclamación que tras el cristal profirió el médico:
En perfecto orden, y en el lugar que debía ocupar el cerebro, encontraron la colección completa primavera-verano de VOGUE.

martes, 29 de septiembre de 2009

desprendimiento de rutina

Desperté y aún olía a verano, pero sólo atiné a respirar tristeza; se me ocurrió que tal vez, y mirando de reojo mis últimos nueve meses, se debiera a ese cese de actividad laboral que me paralizó en invierno, trajo flores y aprendizajes en esa primavera nepalí, explosionó en mil colores en un verano lleno de sorpresas, y anda revolviéndome las tripas y el alma en ese otoño que se resiste pero insiste.
Desperté, y no estaba, mi sonrisa se descolgó del trapecio de mi cara y anda jugando al escondite; con un galopante desprendimiento de rutina, el tiempo me pisa y yo, intento no escuchar las voces oscuras que entraron en mi cerebro; busco esos argumentos que me hacen sentir optimista, incluso valiente ante esa marejada incesante de viejas actitudes que desaprendí aunque ahora se estampen de nuevo en esa orilla pespunteada.
Desperté y la fiesta había terminado; sentada en el bordillo observo los restos, esa prisa que pertenece a los otros, el hilo sobre el que se sostienen simulando criterio, la vida blanda sobre la que resbalan .No voy a levantarme, al menos de momento, porque adivino que debo mirar hacia otras esquinas que todavía no acierto a ver, porque la paciencia recién estrenó temporada, y porque ese existir ingrávido obedece a una causalidad extraña, me habla en un idioma raro, y se muestra resplandeciente cuando me acuno las ganas.
Desperté, y probablemente eso ya significa algo….

noche de cine

Olivia ya no puede ser feliz.
Fin mide 133cm.
Joe busca conversación a todas horas.
Y con esos 3 ingredientes, una gran dosis de humanidad, y muchas cosas que decir, se teje un guión sabio, con sabor a hiel, pero que tras 90 minutos deja en el alma la huella indeleble de lo que siempre espero del cine.
Ayer, LA 2 me regaló esta perla cultivada con cariño e inteligencia .
THE STATION AGENT. USA 2003. DIRECTOR: THOMAS McCARTHY

domingo, 27 de septiembre de 2009

y...ahora, echo de menos... (2)

La dunas de Merzouga, el olor de mis libros nuevos en septiembre, a mi madre con mi edad, la lancha de Tortuguero, la calma de Puerto Viejo, mis risas de los 16, el patio de mi primera casa, el vamos a la cama con pijama y chupete, el horizonte esférico de Patagonia, los abrazos de Jorge, la biblioteca de Efeso, mi flequillo de primera comunión, las utopías limpias, un café antes del insomnio, los macarrones de Asmita, Tamel por la mañana, la seguridad en las manos de mi padre, una noche sin dudas, la blancura de Pamukkale, la imaginación sin cerrojos, el verso más ágil, los sueños de una pieza, mi cabeza con pájaros, un billete a Atenas, el mar todos los días de la semana, querer y seguir creyendo que puedo, decir no sin remordimientos, masticar el sí con ganas, sentirme casi siempre, dormir ocho horas largas…..
Y no sé si debo continuar, porque si me miro por dentro, aún puedo ver, casi tocar, cada una de esas sensaciones que guardo garabateadas incluso cuando como ahora, las echo de menos.

jueves, 24 de septiembre de 2009

el equilibrio aparente

- Si hoy es martes, entonces Pablo tiene sida – se dice Laura mientras termina de fregar los restos del vómito al lado de la mesilla-
Recoge el cubo y dispensa una sonrisa apaciguadora al rostro que se sostiene sobre un cuerpo astillado que apenas dibuja arrugas entre el colchón y las sábanas.
Sale al pasillo mientras observa el reloj; su turno ya ha terminado. Encerrada en la habitación de taquillas adosadas, muda su uniforme manchado de futuros desahuciados por el traje de las apariencias que viste al pisar la calle.
La noche de marzo se mezcla con el embrujo del perfume que destilan sus lóbulos cargados de oro y plata; y el tráfico ahora menos denso, permite tararear el sinuoso taconeo de unos zapatos muy caros.
Ya en el coche, y tras recobrarse en el espejo, dibuja en su frente perlada de retinol, el mapa de sus recorridos en la rutina semanal.
Conduce despacio, la prisa por llegar a casa cayó herida de muerte en la alfombra persa del dormitorio, en ese instante de duda que Alvaro convirtió en la punzante certeza de una infidelidad. Y al lado de la prisa, con los años fueron enterrándose entre los hilos de lana, la alegría, el deseo, la paciencia y el amor; por el dúplex de 220m2, desfilaban cada día, el silencio, el abismo, y un enmohecido por qué me has hecho esto? ataviado con un rencor que seguía creciendo.
Aparca en el garaje, lanza un hondo suspiro y mientras sube las escaleras, llena su cerebro de horas y obligaciones para mañana : una equilibrada combinación lúdico-caritativa diseñada para sobrevivir en las afueras del pensamiento.
Cuando abre la puerta, la escena de su vida aparece inmutable: Alvaro lee el periódico distraídamente en su sillón, la cena dispuesta en la mesa que Nancy dejó antes de marchar, Laurita jugando abducida en la wii y Cora, la perrita, el único ser animado que se acerca a recibirla. Mientras se agacha a acariciarla, vuelve esa náusea impertinente que dura lo suficiente para recordarle …. Qué más da, ya pasará.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

entre el cielo y el suelo


Me gustan los aeropuertos, unos más que otros, pero me gustan. Y no hablo de arquitectura, ni diseño, ni manejabilidad, ni prestaciones, ni siquiera de sus cafeterías, o de su salas de fumadores cada vez más escasas.
Me gustan porque en ese territorio de los sueños, los abrazos se suceden con una facilidad poco usual en cualquier otra parte; es el lenguaje predominante con el que los seres queridos se funden en un diálogo hermoso y limpio; una comunicación que parece sólo admitida en ese cosmos particular, en el que mostrar las emociones no está penado con miradas reprobatorias; un lugar con permiso tácito para entreabrir la puerta del corazón; la zona de descanso para dejar por un momento las formas impuestas e intentar reencontrar la esencia que nos mueve; un espejo que refleja buenas intenciones y permite el armisticio a un cerebro adiestrado en la prisa y la productividad; una tregua en la lucha sin sentido que cada día emprendemos y que cada vez nos cuesta más entender; una orilla al abrigo de amenazas dónde la ternura escancia un bálsamo reparador que protege la piel de la crispación global.
Es así como la vida entra y sale cada vez que las puertas se abren, con mil ojos expectantes, que buscan concretarse en esa figura que se aleja, o en esa otra a la que por fin poder de nuevo abrazarse.

viernes, 18 de septiembre de 2009

tras la cortina azul

A mi padre se le escapan las venas; bajo la piel huyen asustadas presintiendo el pinchazo inminente; en su rostro adivino un velo de dolor, eso si, escondido tras la fuerza que todavía le sostiene.
Su corazón volvió a hacer escala en un puerto fuera de ruta, y de nuevo pasa sus noches tras la cortina azul, con comida transparente y oxígeno de prestado.
Las horas caen a gotas en ese universo de lágrimas contenidas y sufrimientos clasificados en expedientes; él en la cama, y yo, acurrucada en el rincón observamos la vida latir a otro ritmo: el ángel que nos guardó la primera noche, el que dio el empujoncito a ese corazón perezoso, entra avalado por su sonrisa y su cara de bueno; tras la puerta se escucha el taconeo de Barbie-cirujana que desfila por el pasillo; al-magrehb pasa la mopa en círculos matemáticamente estudiados; un gemido insistente suena atroz al otro lado de la planta; el carrito de la cena chirría, hiriendo oído y olfato ( me recuerda tanto a los menús de los aviones!!!); un auxiliar de amarillo toma la presión y la temperatura, eficaz pero sin alma; la enfermera –nomevayaadescuadrarelprograma- entra con prisa, pincha y sale casi sin mirarle a la cara… y así en un incesante goteo que sigue las 24 horas de un día que parece tener más.
Y así mi padre escala poco a poco hasta el umbral de la vida, la que espera seguir teniendo tan pronto le han permitido descorrer de una vez, la cortina azul.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

estados unidos

Desubicada en mis tiempos, con piedras en los zapatos, un ligero dolor en el ánimo, un orgullo que se rasca, dos noches para la tristeza, una mañana con lágrimas, una dieta sin equilibrio, un cuaderno con faltas, las manos algo caídas, la mirada desde el bordillo, el insomnio en primera página, hospital de noche, los amigos cerca del alma, palabras sueltas, emociones en jarras….
La vida latiendo despacio, y la sonrisa, esa, nunca se escapa.

domingo, 13 de septiembre de 2009

hoy, mejor no....

Hoy no quiero oir palabras
que quieran vivir a lo grande,
que amenacen con quebrar
la salud de un ánimo frágil


Háblame de ternura
con los ojos de mirarme
hazme un hueco en la almohada
para que las lágrimas resbalen
saladas, y en desordenada fila
rostro abajo, sin mesura

Quiéreme despacio
al oído,
deshilachando la pena
que despertó conmigo


Abrázame de palabras, insiste
como si el futuro existiera
o para recordarme que a veces
sólo a veces
la verdad no es tan triste.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

replegando las alas....




Lentamente, encogí mis alas viajeras y descendí sobre el nido que ya me aguardaba impaciente.
Foto: Tomada poco antes del atardecer en Frómista ( Palencia) . La cigüeña, tan real, tan cerquita , parecía dibujadada en ese azul tan cielo.

lunes, 31 de agosto de 2009

Y....



Y de nuevo ese nudo que mira las horas y me desbarata….; vuelvo a cargar con mi mochila, a respirar fuera de casa; mañana empieza la línea que dibujaré en el mapa de España: desde el extremo Este, hasta cruzar los puntitos de la frontera lusitana y desembocar en el Atlántico donde el Duero cambia su nombre, en un juego de vocales , para sonar diferente y mezclarse con agua salada.
Entre doblar camisetas, el champú, las zapatillas, la ilusión, un medio miedo, se cruza en el pasillo un atisbo de pena; dejaré , al final lo he decidido, el portátil en casa; y sé que va a dolerme, ese blog de cada día , desde donde cada mañana desayuno versos, pensamientos, y miro al mundo con más ganas.

Y que os echaré de menos, como a mi perra y a mis caras conocidas, a mi calle, a lo que a veces me aburre, a mi mar, al olor de mi hermosa albahaca;

Y el caso es que ya asomaron las alas que hormiguean en mi espalda, noto mis pies más ligeros, y un pincel de caramelo me pinta ilusión en el alma.

Y que septiembre contará hasta 15 rapidito, con muchas ganas, para volver a abrir la ventana y encontrarme paseando de nuevo por vuestras palabras.

jueves, 27 de agosto de 2009

al filo de lo posible

Ando espesa, o puede que evaporada; dadas las altas temperatura me inclino más por lo segundo; paso lento y teclado perezoso, descosiendo las horas multiplicando descansos. Y el muerdo insistente del deber acumulado, por recalar demasiado rato en la orilla de los dis-paros; quiso el destino expulsarme, muerta de miedo , el futuro vuelto de espaldas, y mi nombre grabado en la lista de los quizás la próxima semana.
Ahora desde mi rincón, observo al mundo y su danza, convulsa, casi siempre sin sentido, y por momentos desesperada.
Y me preguntan muchos, a veces sólo con la mirada, qué estoy haciendo con mi vida: vivirla, o acaso eso no basta?. Y yo pienso sin decirlo, porqué esgrimen esas máscaras de sorpresa con sonrisas de hojalata, resentidos por mi audacia, por mi deliciosa inconsciencia, o simplemente por verme feliz a pesar de mi condición de hormiga desterrada.
Quizás habré de trenzar de nuevo un guión de suma y sigue, de balances de situación de pérdidas y ganancias, para calmar las iras de unas ánimas desquiciadas que no entienden que malgaste según su doctrina unas horas que a ellos les faltan; abstraídos de emociones, divididos en jornadas, cuarteados por contratos de letra pequeña y malvada, hipotecados confesos, convictos de burocracia; una selva en la que habito aunque no me plazca, donde reclamo el derecho a tener mi propia liana, limpia, sin prisas, sin agendas reventadas, sin compromisos inocuos, lista para saltar , sin esperar el orden del día, ni la obligación marcada.
Por eso siento que debo seguir simplificando mi vida, cambiando miradas torvas por sonrisas lavadas, regalando abrazos sinceros , parar y mirar la luna, escribir versos , envolverme de palabras que por fin suenen amables, y decirle al mundo al oído, con el tono más suave….. que a mi ya no hay quien me pare.

martes, 25 de agosto de 2009

amores pequeños


Tengo un amor pequeño
que me crece a cada rato
acompaña sin exigencias
brota,
y escancia los sueños

Despunta en pequeños detalles
ensortija ilusiones
trae calma en bandeja
y esparce rocío
por mis inmediatos paisajes.

Etéreo, casi desconocido
brilla como un regalo
sereno , atento al abrazo
del querer aún dormido

Tímido , pero con firmeza
dulcemente agazapado
tras su generosa sonrisa
descorcha brisas, colores
la vida, con delicadeza



jueves, 20 de agosto de 2009

de mis pasos.....


Suprimí los preludios de proyectos futuros
Varada,
Engarzada
en una decrépita nostalgia
Oyendo voces lejanas
Insurgentes
Extrañas
que intencionadamente lanzaban
Impunes
Atrevidas
la dolorosa certeza de los malos augurios


Con no tener miedo no alcanza
Ingenua
Incauta
A sorber ni la costura
de una felicidad
Esquiva
Afilada
embrutecida de posos
Grises
Espesos
Venidos de otras batallas

Sin embargo, desarmada
Ausente
Aturullada
Alzo las pupilas y las ganas
Despacio
Dulce
Hacia el verano que tengo
Y la vida que me aguarda

lunes, 17 de agosto de 2009

universos óptimos


Ocurre que no tengo miedo, y me parece increíble; ahora despojado el primer puesto, acuden con improntas desiguales otros retos, algunos quebrantos y la llamada al deber; sonreír a veces pase, pero no te acostumbres, no estamos para perder adeptos en el bazar de los tristes, me recuerda esa especie de cucaracha llamada mala conciencia pegada al lóbulo de mis pensamientos, rasgando con sus patas viscosas la ilusión y la inocencia. Escupe pequeñas dosis de veneno cotidiano para marcarme la senda de la que nunca permitiría que escape porque optimista, pierdo valor.
Y ocurre, que paré en el camino, entretenida en una nube que jugaba en un cielo azul, abracé un árbol, y sonreí a una flor ….y continué sin miedo, con todas mis dudas y algún temor, pero saboreando la certeza, de que así, se respira mejor

jueves, 13 de agosto de 2009

soledades

Soledad no tiene vida, aunque ella no lo sepa. Vive proyectada en actitudes ajenas y busca la conversación de rellano en un desesperado intento por sentirse visible.
En su terraza desgasta afectos y frustraciones, derrochando en las macetas la energía que en otros tiempos derramaba en su familia.
Tiempos en que criticó por no mirarse, convivencias vecinales y relegó su retrato familiar a una experiencia extramuros creyendo que de esta forma ahuyentaría la tristeza.
Esculpió mil formas de vida envidiable y no reparó en el fondo que desatendido, empezó a agrietarse bajo el parquet del salón.
Vivió en un conjunto vacío arropada por el cargo vitalicio de esposa y madre para el que se creía predestinada y que desempeñaba con la frialdad y rectitud de una estratega experimentada.
No hubo tiempo para bailar al son de la ternura, antes sábanas limpias que juegos de cama; primero cambiar pañales, las caricias para más tarde….que hay que poner la mesa para los tres comensales.
Y ese terceto, en un otoño cualquiera se convirtió en dúo porque Celso se cansó de jugar a ser el malo. Calladamente y de noche, patentó la invisibilidad a que ella le relegó ya no importaba ni cómo ni cuando. El dúo duró otro rato, el justo para que Ignacio al cumplir los 23, se sacara las oposiciones de policía y volara con su nuevo uniforme a otro nido menos ingrato.
Pero ella siguió gastándose el carácter y los años en un folleto caducado que vendía ilusiones a plazos y garantías de plástico. Dejó que las apariencias le barrieran el derecho a una intimidad en la que nunca supo muy bien cómo manejarse.
Hace un mes que murió su gato, y su duelo, aunque sentido, vomita rabia acumulada por esos abandonos innombrables, que acuñó cuando creía que sus despechos eran pequeños actos de rebeldía, y sus agravios continuados las reglas de un futuro perfecto.
Pero hoy sabe más que nunca que ser una ya no le vale.

lunes, 10 de agosto de 2009

amores buenos

Pedro apura casi a escondidas, las últimas bocanadas de humo antes de entrar en clase. Apoyado en la pared, otea el horizonte en busca de su falda, ese anuncio de primavera perenne que revolotea gracioso envolviendo sus piernas.
María llega justo a tiempo para inundar de lavanda el corto espacio que juntos recorren hasta llegar al aula ; cada uno en una punta, separados por cuatro sillas, los cuadernos, una goma de borrar con sabor a nata, y los lápices de 12 colores afilados y en guardia. Sus miradas tuercen barreras, y se les clavan directamente en esa porción de alma que se guardan cada mañana. Una hora que recorren en absoluta armonía, emborronando libretas, deshaciéndose en halagos mudos que cruzan la sala, y bebiéndose a sorbos la chispa de la esperanza.
A la salida, mezclados entre sus compañeros, bajan las escaleras hasta el semáforo; el punto de luz para sus encuentros fugaces, un rozarse con las palabras , sin promesas, sólo con ganas; cinco minutos que derraman alegría, abrazos sonoros, y la promesa de un amor que tejieron de su talla.
- Abuelo!!! , que estoy en doble fila!!!!
Pedro reconoce la voz de Cristina al otro lado de la calle, del mundo.
Conjugando labios con mejilla, susurra medio triste:
- hasta mañana, María

lunes, 3 de agosto de 2009

y de repente.....

Y de repente me apetece un amor casi a la antigua; como ese chocolate a la taza que nada sabe de sobres con sabores de un instante ; como una piruleta de fresa sin conservantes; como una caricia tan suave que no quieres que se acabe; como una mirada de seda que invita a quedarse; como un vaso de leche fría sin doble ración de calcio; como el pan sin adjetivos; como el azúcar en su primera fase; como el juego de unos dedos que no buscan ambigüedades ; como una comisura que dibuja sonrisas inmejorables; como un refresco de piña; como un aroma antes del suavizante; como las palabras sencillas, que no buscan impresionarte; como un diálogo entre manos con permiso para hablarse.
Como una vida mejor sin necesidad de mudarse.

martes, 28 de julio de 2009

binomio indisoluble

Supe desde el principio que no aguantaría, que se me iba a escapar, como sin querer, pero queriendo todo el rato, desplegar mi sonrisa para soltarlo ya:
¡van a publicarme un relato!!!!!. Contravengo todas las normas que la cordura convoca, y según escribo, el miedo me patea la conciencia de niña buena que se empeñaron en incorporarme.
La historia, que aún no tiene final, es larga y quizás no importe. A lo que voy:
www.auladeescritores.com. Me inscribo, a un curso-express de verano y ayer, el profesor escoge también mi relato para incluirlo en la nueva antología que tienen previsto publicar en octubre. Ya está!... me guardo las emociones para llenar espacios de vacío que a buen seguro están por llegar. Mi relato, pasado por la cirugía, pertenece a una entrada que ya hice allá por enero; y es que las musas, siguen mostrándose esquivas…..




María no es puta, pero come y muere de ello cada día.
Lleva 3 años en ese trueque macabro de carne por calderilla, recluida en eternas noches de humo y alcohol, abriéndose de piernas y condenando ilusiones.
En el BRINDY’S las estaciones se solapan sin cambios aparentes, quizás sólo un ligero mutar en la indumentaria de las almas desesperadas que se dejan caer en la barra cuando acecha el ocaso. Como un estrecho muro de lamentaciones, ese lingote opaco que recorre el bar desde la entrada hasta la angosta escalera que conduce al piso superior. Una puerta entreabierta tras la que se esconden bocas pintadas, orgullos pisados, tacones dorados, carne fresca tapizada con lentejuelas y la promesa inminente del placer de los parias.
Carlos consume de manera habitual los productos que se ofrecen en el bar, con un metódico ritual: gin tonic, Marlboro y minucioso recorrido con la mirada por el local. Es periodista, y joven, con esa belleza que dura 20 segundos, pero que hasta el momento le ha procurado un estado de gracia recurrente.
Aparte de una declarada inclinación por el exotismo de una piel oscura, nunca ha mostrado especial interés por ninguna de ellas…. hasta que en su universo mínimo se cruzó hace 18 meses el contoneo irresistible de las caderas de María;
devoto a la elipsis casi perfecta de sus piernas, espera impaciente su turno declinando, ahora sí, cualquier opción que no la incluya a ella.
María por su parte, acostumbrada a los halagos de tarifa plana, le recibió tras la muralla de una sonrisa provisional, desnuda de afecto, pero con el indispensable toque seductor que se esperaba de ella.
Sin embargo, el roce continuo, una mirada alargada unos segundos, acaso una palabra amable, consiguieron encontrar la grieta que acaba por tener cualquier muro; y María desató el nudo de la tristeza, y le contó su viaje involuntario desde la pequeña aldea amazónica herida de hambre hasta la puerta del BRINDY’S, la deuda con Marlon, ese amigo de su amiga Daisy que se convirtió en macarra en el justo instante que le arrancó su pasaporte en la terminal de Barajas; y la dolorosa cuenta atrás de los segundos que todavía le quedaban por cumplir en esa condena.
Carlos la escucha, acariciando sus ojos con el embrujo de aquellos primeros veinte segundos que sabe infalibles, ganando una batalla que tan sólo se libra en sus planes.
Mientras, María respira miércoles de luz, sonrisas lavadas y confidencias entre las sábanas, y duerme casi tranquila cuando él se desprende de su cuerpo pisando el alba.
Ya lleva 3 cigarrillos, dos servicios y un gin tonic; apenas reposa en el alto taburete dispuesto estratégicamente para divisar la entrada sin esfuerzo. Carlos se retrasa....
Al otro lado de la ciudad donde la noche no es oscura, y la vida parece cómoda, en la sala de Actos de la Facultad de Ciencias de la Información, se están ultimando los detalles para la presentación.
Carlos carraspea ligeramente, vestido con la sensación de triunfo de la que tanto disfruta;
- Bienvenidos y gracias por acompañarme en esta noche tan importante para mi…..
En sus manos, sostiene orgulloso el libro cuyo título reverbera con presunción: INMIGRACION Y PROSTITUCION, UN BINOMIO INDISOLUBLE.

viernes, 24 de julio de 2009

inspirar...suspirar

Cae la tarde a plomo sobre el tapiz de mis dedos. Ruge el miedo en mis yemas , las uñas son como yunques que aplastan inmisericordes las musas enanas que de un tiempo a esta parte se muestran hurañas. Muevo la mano torpemente en ese recorrido cotidiano que me acerca a la engañosa seguridad del humo encapsulado, buscando dónde agarrarme cuando la inspiración fenece, o cuando se muestra tan sólo con esa textura astillada que no atina a plasmarse más allá de mi desesperación.
Las volutas se abrazan a la nada de mis frases y permiten un respiro, que siempre termina amargo, vencido por la certidumbre de otro día de versos ausentes.

miércoles, 22 de julio de 2009

de mudanzas.....

Si tu piel fuera perfecta
lloraría cada día
por esa lluvia de ausencias,
la escarcha de tus silencios
y el rescoldo de mi prisa

Absurda, enmarañada
empeñada de por vida
en conseguir por un instante,
ser preludio de tu risa.

Pero ocurre que en tus manos,
tropecé con una grieta,
y por ella anduve
de mudanzas,
hasta el final de la fiesta.

miércoles, 15 de julio de 2009

Sociedad Anónima

Adela es heroína de actos mediocres: ceder el mando del televisor a Santiago sin oponer la más mínima resistencia, tender la colada por riguroso orden de tamaño y armonía de colores, saber la dosis exacta de sal para el gazpacho, escribir con una perfecta ortografía exenta de faltas la lista de la compra, doblar las camisetas con destreza y sin arrugas, comprar las macetas de la misma medida, y un sinfín de operaciones sistemáticas que llenan su vida de orden y fracaso.
Santiago asiste imperturbable al despliegue de medios que su esposa manifiesta durante las horas de luz; no advierte anomalías en su convivencia porque con diferentes formas pero igual contenido vivió sus años anteriores al matrimonio.
Su contribución al cambio de estado se redujo a un simple trueque de nombres:
Rosa (su madre) por Adela (su mujer). Y ahí se quedó. Hizo las concesiones mínimas que a su entender se observaban en el contrato marital y siguió por el camino que generaciones precedentes habían marcado con fuego al género masculino.
Hoy es jueves y según el programa, en la cama les espera una citación para el roce, últimamente áspero y rápido. O puede que siempre haya sido así en los últimos cinco años, enmascarado sólo por los aires de verbena de un amor de baja graduación y corriente alterna. Adela presiente un hastío inminente, pero sigue callada, da la espalda al cuerpo de Santiago y cierra los párpados.
Escasos segundos antes, sus pupilas retienen el perfil bordado en la funda de la almohada: S.A.

martes, 14 de julio de 2009

cadena de horrores

Muere el bebé de Dalilah, la primera víctima de gripe A en España
14:00 lun 13 julio 2009 -->
El bebé de Dalilah, la joven de 19 años que fue la primera víctima mortal de la gripe A en España, ha fallecido. Así lo han informado fuentes del Hospital Gregorio Marañón, que han reconocido que la muerte del pequeño se ha producido por un “error profesional” al administrarle la alimentación por vena en lugar de por la sonda nasogástrica.


Ayer, el día amaneció espeso, torpe, caluroso; dispersa, esquivé las horas sintiendo su peso como una perpetua cadena de despropósitos. Lentamente, logré traspasar la mañana acumulando errores que amenazaban convertirse en daños irreparables...hasta que llegaron las noticias y se me despeñó el alma , caí sin remedio en zona abisal.

domingo, 12 de julio de 2009

posibilidad razonable

Existe la posibilidad razonable
de que invadas mis sueños,
pisando sin escrúpulos
y uno a uno
mis mejores deseos.


Dejándome vana, expuesta al eco
Atronador,
de tus conversaciones de rellano
Urdidas
por tus peores miedos

Pero conviene que te comente,
pausadamente , sin recelos
que anoche cuando te soñaba
te me volviste pequeño.

miércoles, 8 de julio de 2009

y...ahora, echo de menos...

Los pastelitos de nata en mi primera pastelería; la mirada de Olivia; la tuya, en algunos momentos; el instante en que mi hermana descubrió el mar; el atardecer en Petra; un té deliciosamente indio; la Quebrada de Humauaca; las horas de playa con Cristina; cuando los reyes eran magos; tus manos en mi cara; un zumo en las calles de Damasco; el verano de 1992; la primavera de Ushuaia; las hojas de otoño de mis 8 años; los domingos de cine con mi padre; jugar al escondite; mis trenzas sin canas; el amor en mis ojos, después de tanto….; mi llegada a Kathmandú; y el verano de 2001, y el de 2006; ser feliz en Navidad; reír por nada, llorar por nada; la llamada al rezo en la madrugada de Estambul; mi camiseta a rayas en las calles de Shangai; el dalai lama, y Dharamsala; los caramelos sugus; la vía láctea en el cielo malgache; el soñar que me amabas; cuando el miedo era una película; la noche en el caravansar de Shiraz; pisar la nieve sin calcetines en un bosque de Finalandia; el hamman de Beysehir; mi corazón sin tiritas; leer sin gafas; mis cervicales, antes de las jaquecas; mi segundo coche; mis chanclas brasileñas; las letras de tu nombre parpadeando en el móvil; cuando la caída de un diente, prometía el regalo de un ángel; no poder acordarme de mi primera redacción; y….

Puede que continúe…

domingo, 5 de julio de 2009

aromas indostánicos

Alguna grieta empezó a crujir en este domingo de verano; se disparó el miedo, y casi volví a ver el camino a oscuras que recién desanduve. Fue sólo un chispazo, como ese tic aprendido en las edades que sólo contaba un dígito. Me agarré a las olas de un verde transpaente que susurraban tras el balcón... la calma se me encaramó y dirigí mi corazón a esas líneas que en su honda aspereza, llenaron mis insignificancias con su desgarradora belleza.

Ahi van....

"Creedme que me estoy cayendo a pedazos.

No hablo metafóricamente; tampoco es el gambito de apertura de ninguna melodramática, enigmática y mugrienta solicitud de compasión. Quiero decir simplemente que he empezado a agrietarme por todas partes como un viejo cántaro....que mi pobre cuerpo, singular, desgarbado, zarandeado por un exceso de Historia, vaciado por arriba y por abajo, mutilado por puertas y descalabrado por escupideras, ha empezado a reventar por las costuras. En otras palabras, me estoy desintegrando literalmente , despacio por el momento, aunque hay signos de aceleración. Os pido sólo que aceptéis (como lo he aceptado yo) que en su día me desmenuzaré en (aproximadamente) sieiscientos treinta millones de partículas de un polvo anónimo y necesariamente olvidadizo. Por eso he resuelto confiarme al papel, antes de olvidar. (Somos una nación con mala memoria).

Hay momentos de terror, pero desaparecen. El pánico, como un mostruo marino burbujeante, sube a tomar aire, hierve en la superficie, pero acaba por volver a las profundidades . Es importante que conserve la calma....."



Hijos de la medianoche. Salman Rushdie

viernes, 3 de julio de 2009

politonos

Risueño, me abrazas con tus ojos mientras entro en la cafetería.
Liviana, me envuelvo en tu afecto y la hora no importa
Impacientes, deslizamos la charla por los raíles del reencuentro
Cautelosos, esquivamos los muros que acechan al llegar a casa
Temerarios, exploramos el límite que la costumbre dibuja
Turbados, respiramos el vértigo en cada roce deliberado
Ansiosos, apartamos el velo que tejió la cordura.
Desconcertados, ordenamos los vestigios de la batalla librada
Derrotados, emprendemos la retirada:
Tú a tu vida, yo a mis lágrimas

lunes, 29 de junio de 2009

la ruta de la seda

Mi piel no tenía planeado
mirarte de esa manera
tan profunda, directa
cruzando sin previo aviso
una a una tus fronteras

Apenas fue consciente
de saberte ya tan cerca
se apropió del salvoconducto
para circular sin barreras
por el altas de tu vientre

Hizo un quiebro hacia tu espalda
esquiva al primer instante
escalando suave y dichosa
respirando,
entre los cerros de tus vértebras

Desembocó en tu nuca
en un aleteo hermoso
resbalando traviesa
hasta el perfil de tus lóbulos

Y giró, casi inquieta
por el relieve áspero
de ésos pómulos
redondos, pluscuamperfectos
que coronaban imponentes
el rostro de tu belleza

Hilvanó con parsimonia
un descenso envolvente y mágico
para terminar,
descansada
en el umbral de tu boca

jueves, 25 de junio de 2009

ajuste de cuentas

El aire gélido de la sucursal, mantiene el rostro de Fernando con una pátina de aparente rocío perlado de gotas de sudor. En la calle caen 35 grados.
Se pone las gafas y empieza con estudiada parsimonia a leer el informe de 2 folios que tiene sobre la mesa. Al otro lado, expectante una mirada nerviosa sigue todos sus movimientos. Fernando lo sabe y desgasta el tiempo, finge entretenerse más de la cuenta en alguno de los párrafos. A 80cm. del contrachapado de roble envejecido, unos dedos bailan una grotesca danza entre impaciente y suplicante.
Todavía unos minutos más, frunce el ceño, repasa, junta sus manos frente la boca, y entorna los ojos para enfatizar una puesta en escena casi perfecta.
Por primera vez, presta atención a la figura menguante sentada al filo del sillón; dirige su mirada a la placa con destellos dorados que reposa sobre la mesa: Antonio Peláez. Director. Esboza lo que quiere parecer una sonrisa compasiva y dispara: Sr. Peláez, he estudiado detenidamente los términos del contrato, después de 20 años de relación con su entidad me parecía justo, pero siento comunicarle que finalmente, he decidido no ingresar los 150€ que gané en la bono-loto.

miércoles, 24 de junio de 2009

antes, ahora, después

Antes que el rencor
se derrame en mis palabras
y ametralle sin piedad
tu seguridad maquillada

Ahora que mi mirada te quiere
y tus cutículas imperfectas
no me arañan indiferentes

Voy a dejar que me dejes

Porque durante todo este tiempo
más salobre que tierno
jamás pude entrever
que iríamos de la mano
camino hacia después

sábado, 20 de junio de 2009

a quien me pueda interesar.....


en el patio de tus manos
jugaría
al escondite
esperando de puntillas
que una estrella
resbalara
por el tobogán de tus pupilas .

enredada entre tus brazos
columpiaría
cada tarde de jueves
una y mil veces
mis pequeñas utopías

en el anverso de tus labios
escribiría
con la yema de los míos
todos los verbos
sinónimos de caricia

y si de mi dependiera
nadaría
con aletas de ternura
en el iris de tus ojos
toda la vida entera

martes, 16 de junio de 2009

querida miseria ajena......

La miseria siempre muestra
una sonrisa desdentada,
que muerde la mirada cándida de quién
Observa
desde las gradas… sin mojarse,
El corazón alicatado,
ni sus dedos con sandalias.

Incluso ensaya con éxito
y aplauso repetido
el rito de la caridad
mal aprendido
y peor recitado , por almas de teletienda
Aprendices de redentor

Hasta puede que convenza
las mejores intenciones
Miente con estudiado cinismo
a esa solidaridad inventada
en cómodas cuotas
de conciencia lavada;

Pero jamás, y digo jamás
pienso ni por un momento
que a su lado se sienta
el aval de la felicidad….

viernes, 12 de junio de 2009

temas pen dientes.

Cuando sintó sus manos cerca de su boca, y descender su aliento a hierbabuena, Marina quedó fulminada por la certeza. Hacía exactamente 1 año y dos meses que no mediaba entre ella y un hombre tan corto espacio, que en el vértice de su estómago no bailaban mariposas....

Y no sólo eso, también fue plenamente consciente que había sido justamente en el mismo lugar.

Esperó paciente, observando sin quejarse, la agilidad de esos dedos de uñas pulcras que exploraban las coronas de sus dientes con incisiva precisión.

Salió de la consulta, pagó a la recepcionista y con una vaga excusa eludió concertar la revisión del próximo año.

Ya en casa, abrió la tapa de su portátil y lo conectó. Sin pasar siquiera por hotmail, pinchó directamente el icono con forma de corazón que latía impertinente en la pantalla; dos clicks más y vió como desaparecían fulminadas desde su carpeta de favoritos, cada una de las letras: http://www.match.com

Diccionario de bolsillo para sobrevivir en Kathmandú.... (traducido al castellano-amable)

1. Mecachis! ¿cómo se me habrá ocurrido cruzar la calle, justo cuando un ejército de taxis, microbuses, rickshaw, bicicletas, motos, vacas y algún perro tuvieron la misma idea?.... es que al no haber semáforos, ni pasos de cebra, con ese ruido y tras 10 minutos de esperar el momento oportuno.... Se me habrá ido Shiva al cielo!!!!!
2. Oh vaya!!!! con qué contundente insistencia toca el cláxon señor taxista.... no, no se preocupe ; por estar a punto de atropellarme, ni por dejarme la falda perdida cuando frenó en seco sobre este charco; siento que su esfuerzo no se vea compensado con un gesto afirmativo por mi parte
3. Caramba, noto un olor casi nauseabundo.... ah! es ese montón de escombros "olvidado" en la"no" acera, dónde pastan impasibles esos pajaritos negros de pico largo... ¿cuervos no?
4. Argggg! siento pedirle encarecidamente que salga de mi habitación, delicada y enorme criatura en forma de cucaracha , porque mi instinto budista y esa especial aversión a su especie, no me permiten aplastarla con mi sandalia, y mucho me temo que no me apetece compartir cama.


5. Disculpe que se lo repita, amable vendedor de bálsamo de tigre, pero voy a tener que negarme de nuevo a sus expectativas , igual que hace 15 segundos y por tercera vez en el día de hoy.

6. Namaste. Spain. Yes, near Barcelona. yes I've done a trek. No thaks I don't need a guide . One month. ( Frases imprescindibles y por este orden que conforman un cuestionario tácitamente acordado por la población nepalí en busca de turistas justo a la entrada de Thamel).

7. Buenos días hermosa vendedora de bolsos multicolores y especialmente brillantes, pero ahora mismo no se me ocurre ningún motivo para comprarle un juego de 10... ni siquiera su amable insistencia.

8. Este maravilloso instrumento musical, no me interesa buen hombre, incluso parece taladrar mis tímpanos, ya me perdonará.
9. Oh! Así que este es el Buda de la suerte. Me pareció más gordito cuando me lo ofreció ayer por la tarde; está como más estilizado. Ah! que éste es el nepalí y el otro el chino... ¡con razón!. Bueno, gracias de todas formas.

10. Mi querido y sonriente conductor de rickshaw, seguro que me recuerda, paso por aqui unas 8 veces al día, y puedo adivinar en su mirada que ya sabe mi respuesta; al fin y al cabo es la misma cada vez.
Y estos 10 "consejos" se resumen en dos realmente imprescindibles

La sonrisa, lo primero.. generosa, casi permanente ....ayuda a diluir esa bilis viscosa que empuja el esófago... tan presta a salir... y pinta el arco iris en tu mirada.
Cruzar la calle como si una bomba nuclear hubiera aniquilado al resto de la humanidad, es decir lento pero seguro.. sin detenerse; es asombroso como pueden llegar a esquivarte...
Debo añadir que compré, subí a un rickshaw, a un taxi y tantas otras cosas...pero por suerte, no cada una de las veces en que me fue solicitado.







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martes, 9 de junio de 2009

¿seres queridos?......

Lo conoció en el mercado, en el puesto de legumbres; cada miércoles 1 kg. de
lentejas. Su voz dulce con aroma de mango y arenas blancas, le regalaba una sonrisa con la vuelta de los 5€ .
Al cabo de algunos meses, aceptó sorprendida de sí misma compartir con él un té y algunas frases en el bar de Ricardo; y así incorporó a su soledad un vestigio de primavera; y así los miércoles eran domingo, aunque luego la esperara la sombra reprobatoria del rostro de su madre; y así sus 52 años, se diluían a empujones cuando él la miraba directamente a los ojos, catapultándola de la invisibilidad resignada.
Cuando Reinaldo la invitó al cine aquel jueves, sintió como si de puntillas, el cielo le rozara las canas, justo debajo de las horquillas de su trenza, donde su nuca intacta de afectos, respiraba extasiada.
Dos días después de ser feliz, Luisa tomó la decisión.
La encontraron tendida en su cama, sumida en esa siesta eterna, las sábanas limpias, como cada sábado.
Bajo la almohada una nota: ¿ Lo ve madre?. Si que hay en el mundo alguien capaz de quererme.

viernes, 5 de junio de 2009

simplemente....gracias

Ahí va, justo a la derecha , para todos y cada uno de los que habeis formado parte de mis últimos 35 días con vuestros comentarios a mi rincón..... ese puñadito de pequeñas joyas himaláyicas.



Gracias: TORO, LADRON DE GUEVARA, MIGUEL BAQUERO, NUAREG, ANTONIO, JUANJO, IZASKUN, ELENA, YBRIS, BEERIL, JORDIM, RAUL, WUIGI, BASQUIAT, CAROLINA, ADELA, PROYECTO DE ESCRITORA, ANDINA, ZENYZERO, GIOVANNI, y todos aquellos que no os mostrásteis pero intuí vuestra visita.



Me habéis acompañado desde el cyber hasta la cima, dando un paso... y luego otro, en la sonrisa de puro agotamiento tras cada reto asumido, en mis paseos por las ruidosas callejuelas de Thamel, en el silencio, tras la sonrisa de mis vecinos, empujando mi mochila lo justo para continuar.... respirando a mi lado... despacito, en cada taza de té, saboreando una San Miguel de "a litro", reconfortando mi alma a veces triste, llenándome el corazón con vuestras palabras.... en fin GRACIAS por dejaros sentir en mi viaje al otro lado de las cosas....

jueves, 4 de junio de 2009

y el alma en tránsito.....

Ya llegué, o eso parece, según observo el estallido de ropa , bolsas, y demás cachivaches que se catapultaron desde mi mochila tras abrir la puerta de casa. El salón huele a ayer, incluso a anteayer, y mejor aún, a los últimos 35 días, que ni la ducha ha logrado desteñir de mi piel. No es ubicuidad, tan sólo desconcierto, mi cuerpo desmenbrado entre dos continentes, y el corazón, agazapado entre esos lugares que ya no veo pero no dejo de sentir. Todavía no duelen los recuerdos porque sigo en ellos, escalando sus aristas, resbalando por sus laderas, jugando a construir un abrigo que me los guarde.
En ese largo éxodo, contemplé impotente, como los saris se convertian en faldas vaqueras, los pantalones bombacho en trajes de impecable corte color gris, y las chanclas de plástico en zapatos de marca; los rostros se desteñian, y en cada sala de embarque, el este se despedía para mostrarme rasgos tan parecidos a mi...., todos en perfecto orden, silenciosos, y distantes....muy distantes.
kathmandú es ya sólo la cinta que envuelve mi equipaje, cuando todavía guardo en el cielo de mi boca el sabor de un delicioso y humeante té con leche en un jardín de Thamel. Ya no necesito hablar en inglés, pero sólo tengo palabras para ellos, mis vecinos, algunos amigos, y tantos momentos.....
Aterriza como puedas.... adivino en las miradas de afecto de mis seres queridos, y no discuto su buena intención....porque no saben que en el fondo....aún llevo el alma en tránsito.

domingo, 31 de mayo de 2009

the summit : o la insospechada capacidad pulmonar

Espectacular imagen de la cordillera Himalayica, con el Everest en primer plano... bueno detras de mi
Un nuevo reto me toma de la mano nada mas despertar; recuerdo no sin cierta angustia que hoy ascenderemos al Peekye, una cima accesible y muy proxima a casa.
Un sendero suave al principo, se inclina rapidamente; en estos parajes, el camino facil es solo una tregua. Respiro, suspiro y empiezo a contar escalones para mantener mi mente alejada del agotamiento; atravesamos un bosque yermo, carbonizado por una tormenta feroz... de repente el silencio se convierte en una estridente sensacion de ausencia de vida; pero esta tierra acumula demasiada fuerza para claudicar: brotes de un verde prometrdor asoman por el sotobosque anunciando la vida que fluye debajo de esta gruesa capa de ceniza.

No lo he dicho? : el paisaje me traspasa, aparta mi piel para derramarse dentro de mi, cosquillea en mis manos y susurra poemas que resbalan por mi retina.

Acude el brillo a mis pulipas y sonrio casi sin querer; puede que el cansancio restrinja mi acceso al bienestar...pero se con certeza que restare impregnada el tiempo necesario para embadurnarme de emocion.
Pasan las horas, una breve parada para comer y doy cuerda a mis piernas para seguir remontando; nos acompanyan dos porters cargados hasta la copa de los arboles, y una espesa capa de niebla no envuelve. Al final, llueve.
Como cada vez, cuando el abandono se imprime en mi frente, oigo las palabras magicas: OK. finish!!!!!... una fiesta estalla en mi interior, adoro esta frase!!!.
En el refugio, el frio compite con el exterior y la humedad me muerde; ni la sopa humeante ni mis pies en el brasero consiguen darme ese poquito de calor que tanto necesito.
Duermo abrigada con toda mi ropa, pero el frio sigue colandose incluso con los ojos cerrados.

El ultimo noodel cruza mi garganta cuando abordamos la cima. Son las 4 de la madrugada y en el exterior, la niebla no permite ver mas alla de mis botas.
Me ahogo al primer paso, y la cuesta me parece casi vertical. Hundo mis pies en la nieve, y a ratos piso piedras que resbalan. No me atrevo a mirar hacia abajo, mi debil equilibrio no esta para heroicidades.

Se que hemos llegado a la cima porque adivino entre la niebla la colorida danza de las banderas de oracion. Nada mas..... hoy las nubes subieron al ultimo piso y me dejaron sin fiesta.
4070m., medio pulmon esparcido en los ultimos 500, las piernas dobladas, la mirada triste, pero la satisfaccion latente.

Algunas fotos con la "diosa madre de la Tierra" como telon de fondo, tras la gruesa cortina, pero presente, con esa fuerza de sus mas de 8000m., observandome, haciendome cosquillas en la nuca y acariciando con su hielo cada una de mis ilusiones en una calida comunion de todos los elementos, incluida mi alma.

El regreso, como era de esperar, carece de relevancia.

miércoles, 27 de mayo de 2009

turismo rural en el bajo Everest




Cada manyana, el gris de la bruma emborrona los cristales de mi habitacion. Espesas nubes algodonosas juegan a la comba perezosamente entre las cimas. Pasean sin prisa y con toda libertad por picos y bosques. El verde ensaya tonalidades nuevas a cada momento, sin cita previa, en ese inmenso liezo que me envuelve. La actividad lleva horas desplegandose en la aldea. Lagpa en la cocina ya ha preparado las raciones de dhal bat para el desayuno; un cacharro con agua, se calienta entre las brasas, ella, agachada en esa postura que a mi se me antoja imposible, limpia los platos y tazas de la cena. Sus movimientos lentos, como una danza que no cesa, alcanzan una efectividad asombrosa. Mi tortilla de harina preparada, la bolsita de te, esperandome; mientras me deleito con el desayuno, ella sale a cortar unos cuantos tallos de cebolla, cambia la vaca de lugar para que siga pastando, da de comer a las gallinas que de buena manyana merodean por la cocina, sube mas lenya y aviva el fuego. Yo, recien acabo mi segunda taza de te. No deja de observarme y con esas dos frases con las que hemos logrado entablar conversacion, me ofrece mas te. Ya ha aprendido que mi negativa es sincera, no insiste. En su cultura, comer y beber tan poco es sintoma de desagrado, incluso un roce de desprecio porque a pesar de la escasez, nunca hay un plato medio vacio, hay que repetir hasta la saciedad.
Tampoco me apremia cuando rehuso comerme esa guindilla tan picante que se convierte en pura dinamita en cuanto recorre mi traquea; sabe que mi delicado estomago occidental no puede soportarlo. Seguro que no lo entiende, pero consigue aceptarlo.
Salgo a pasear, subo la empinada cuesta (como no) hasta el maravilloso y pequnyo templo budista que domina el valle; cada paso reclama una foto y desata un ahogo: mis pulmones andan de aprendizaje para suministrar el aire que caoticamente les entra.
El silencio es tan denso como la tranquilidad que me provoca; la paz toma asiento, me acurruca entre el paisaje y me promete esa fuerza que irremediablemente escapa, casi sobra en estos parajes.
Descuelgo las horas, leo y pienso, anyoro, escribo, miro mucho y hablo poco, a veces se me escapa la rutina y en otras esa inactividad me juzga; porque no puedo dejar de comparar lo que veo con lo que ya se. Y ahi me pierdo, me equivoco o simplemente manejo datos y asocio ideas que nunca podran pactar.
Aqui, en el bajo Everest, donde los sherpas viven encaramados, todo es duro, contundente, rotundo en formas, esquivo en gestos, una optimizacion del esfuerzo que sabiamente utilizan para sobrevivir.
Y asi, un dia mas la niebla se desploma tras el sol, el frio aparece, cambia el paisaje y suavemente, desciendo a casa, donde me espera una humeante taza de te.

domingo, 24 de mayo de 2009

entre el cielo y el suelo


Llegar a Goli no es cuestion de dinero, solo de tiempo y voluntad...recursos escasos en el mundo del que vengo. Tras 10 horas mal contadas de interminable trotar desde Kathmandu, en autobus, por caminos estrechos, polvorientos, agujereados y de dudosa estabilidad, llego al ultimo punto donde cualquier vehiculo motorizado es capaz.....
A partir de ahi, otros mecanismos deberan ponerse en marcha para conseguir mi objetivo, y esos se reducen basicamente a mis piernas.
Descanso en un minusculo cubiculo forrado de madera, con tejado metalico, limpio y espartano donde recojo mi cuerpo desencajado.
Amanece soleado, el cielo de un azul tan intenso que cambia el concepto de nitidez que mi retina conserva del mediterraneo. Guardo el reloj en un intento titanico por medir el tiempo sin mas argumentos que los del cuerpo y los elementos en su estado mas natural. Iniciamos un vertiginoso descenso pisando un paisaje tan rotundo como hermoso; la mochila empuja mis piernas con mas rapidez de la que soy capaz de seguir. pasa un rato, o muchas horas, siento el cuerpo porque me duele, porque demanda desesperadamente un descanso que parece no llegar, cada recodo enfila con otro, cada escalon parece llevarme hasta lo mas profundo de la tierra.
Y de repente, el valle se abre, mis ojos pasean entre todas las tonalidades de verde posibles... y el sinuoso murmullo de un rio transparente.
Por fin puedo sentarme en un banco, soltar mi carga y comer... parece increible que acciones tan basicas se conviertan en preciosos regalos.
Tras un descanso, me asalta la plena consciencia de lo que todavia me espera... ante mi se alza la montanya, salpicada de casitas y un empinado camino que parece llegar mas alla del cielo.
Me enfrento de nuevo a mi propia resistencia, mi mente y mi cuerpo no consiguen llegar a un acuerdo. Se que debo continuar...pero no puedo: la unica realidad no me deja opcion: hay que seguir.... tan duro es el futuro inmediato como el preterito reciente.
Retales de mis pulmones, parte de mi aliento, todas las maldiciones imaginables que desfilan por el borde de mi lengua y una desconocida fuerza de voluntad van agarrandose a las hojas, los troncos, las piedras, al aire que con dificultad traspasa mis alveolos....
Sin apenas poder creerlo, la cumbre ha dejado de alejarse a cada paso que daba, y en un alarde de extrema generosidad, me acoge, me reconforta, y me permite la sensacion de un reto asumido.

Rozo el cielo y la felicidad a 3000 m. de altitud en unos instantes magicos en los que dejo de ser princesa del asfalto para fundirme en un maravilloso abrazo con el mas puro y genuino territorio sherpa.....