jueves, 20 de agosto de 2009

de mis pasos.....


Suprimí los preludios de proyectos futuros
Varada,
Engarzada
en una decrépita nostalgia
Oyendo voces lejanas
Insurgentes
Extrañas
que intencionadamente lanzaban
Impunes
Atrevidas
la dolorosa certeza de los malos augurios


Con no tener miedo no alcanza
Ingenua
Incauta
A sorber ni la costura
de una felicidad
Esquiva
Afilada
embrutecida de posos
Grises
Espesos
Venidos de otras batallas

Sin embargo, desarmada
Ausente
Aturullada
Alzo las pupilas y las ganas
Despacio
Dulce
Hacia el verano que tengo
Y la vida que me aguarda

10 comentarios:

mi nombre es alma dijo...

Quizá con no tener miedo no alcanza pero acompaña el camino muy bien.

Saludos, estupendo texto

Marcelo dijo...

La vida nos aguarda siempre. Sólo que veces no nos damos cuenta!

POLIDORI dijo...

Como la vida misma y el instinto de vida del ser humano.

Extraordinario aunque aparentemente sin pretensiones.

ybris dijo...

Rodeada de tan inmensos adjetivos queda claro que no te faltan ni ojos ni ganas para disfrutar del verano y de la vida toda que te aguarda.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

A esas voces oídos sordos.
Tienes verano y vida.
Casi todo.

Besos.

virgi dijo...

Con las pupilas altas y sin proyectos, una limpia manera de comenzar la senda que siempre nos está esperando.
Un besito dulce y salado

Ladrón de Guevara dijo...

Impresionantes versos.

La vida está, no nos deja atrás, sólo que a veces la miramos de perfil sin darnos cuenta de vivirla de frente.

Cuídate.

Aldabra dijo...

Me encanta la forma y estructura de este poema, incluso la estética a la derecha. También yo soy de hacer estructuras: párrafos con las mismas líneas o estrofas con los mismos versos. En este caso mantienes la estructura con los adjetivos: algo dificil ya que es facil caer en lo excesivo.

Y en lo que significa: se pasa de la quietud, de la esclavitud en el presente a un futuro esperanzador.

¿se puede pedir más?

has puesto todos los ingredientes en el asador para que saboreemos unas palabras hermosas.

biquiños,

Cris dijo...

Un texto estupendo, felicidades :)

Juanjo dijo...

Una bonita poesía para combatir los malos augurios. A veces pienso que está en nuestra mano combatir los malos augurios para convertirlos en peores; es decir: malos y erróneos.

Besos.