jueves, 18 de febrero de 2010

con fianza

Ya puedo conectar, aún con un hilo tenue, el átomo de un instante con el que le sucede. Cada vez el vacío entre un segundo y otro, parece menos largo, deja de suspenderse en la ingravidez de la nada para conformar un minuto, un espacio con contenido.
Se inicia como un ligero reverberar de las ganas, un eco de sonrisas desde la sima profunda a la sinuosa curva en que por fin la cima ya se alcanza; la capacidad de movimiento sigue ahí, intacta, acompañada de cerca por pensamientos limpios, salvados de las garras de esa membrana de palabras gelatinosas, oscuras, mal tragadas.
Ya puedo aceptar el compromiso de libertad que otorga la confianza.

20 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Eso es mucho.
Un gran avance.
Disfrútalo.

Besos.

virgi dijo...

Las sonrisas tiran de ti, hazles caso. Primero un pasito, más tarde otro. Esos trocitos limpios se van agrandando, confía en ellos.
Besitos y un abrazo muy fuerte, querida Ilia

POLIDORI dijo...

Quizá resulte demasiado cruel decir que algunas veces tenemos que tocar fondo para poder apreciar lo que vale estar en la cima, pero a mi me viene muy bien una "cura" de vez en cuando.

Me alegro que todo vaya mejor.

Un beso.




John W.

Ladrón de Guevara dijo...

"Ya puedo aceptar el compromiso de libertad que otorga la confianza".

Sin duda me quedo con esta frase como colofón a esta entrada, por otro lado, todo el texto es muy bueno.

ALEX B. dijo...

Que razón tienes querida Ilia.La libertad sin confianza no se se sustenta.Me alegro de que esas sonrisas comiencen a aportar la confianza y las ganas necesarias para llegar a la cima.Los segundos encadenados, empiezan a formar minutos y luego lo harán con las horas y con los dias...
Un beso

Gárgola dijo...

La fibra que vibra y gestiona la digresión. Razona con elementos etéreos de eternas constataciones.
La continuidad del momento y la digestión de las palabras mal tragadas, transformadas y reformadas en la preciosidad de la precisión.

Del complejo al sublime: simplicidad de acertar en la diana.
¡Qué bello Ilia!

besos

†Tobro InFernaL† dijo...

Hola, hoy me encuentro con tu blog disfruto del mismo.

Carlos dijo...

Es la eficacia de la planificación.
Cada instante se enlaza al siguiente sin vacíos, con un propósito.
Es lo que diferencia a los navegantes de los náufragos.

Besos.

ybris dijo...

Vaya. Salió el nombre de mi hijo Carlos, pero soy yo.

Cesc dijo...

Lazos que unen de forma indeleble.

Elena dijo...

Dicen que el tiempo es continuo, pero la luz pulsante.

Tortuguita dijo...

Me gustan tus palabras...

Juanjo dijo...

Y las letras verdes lo confirman. Tampoco parece que se mueve la brizna de hierba, y sin embargo...

Besos.

siempreconhistorias dijo...

Qué alegría, querida Ilia. Qué bellísimo texto verde. Qué soberbio final. Cuánto duele la libertad, amiga del alma, pero hay seres-tú que solo con ella son.
BEsazos, pero sin agobiar.

Miguel Baquero dijo...

Me alegra verte así, y en especial me gusta lo que dices de la confianza como compromiso.

mi nombre es alma dijo...

Y sin embargo, se mueve.

Un abrazo, estupendo texto

Tarántula dijo...

Hola,

La verdad el texto me parece demasiado barroco. Muchos encajes y flores, y perlas, desnúdalo, hazlo más sencillo, será entonces más natural, más él, más auténtico, y entonces, se volverá una maravilla.

Saludos.

Aldabra dijo...

este texto es de esos que hay que releerlos montones de veces porque es tan "minimalista" (y no es porque diga poco sino porque habla de cosas incrreíblemente pequeñas, avances casi imperceptibles)que así en una primera lectura resulta dificil asimilarlo.

voy a releerlo y vuelvo ahora.

Aldabra dijo...

bueno, veo ganas de seguir en el camino, en la lucha, ganas todavía débiles y pequeñas pero valientes.

me encanta esos juegos de palabras que haces con los títulos.

biquiños alentadores,

Aldabra dijo...

y mi mano tendida.