lunes, 21 de junio de 2010

las horas




Y el verano que no llega, aunque los turistas parecen ignorarlo; se deslizan hasta el mostrador de la recepción con su sonrisa de inminente estreno vacacional, me apuntan con su pasaporte, y se inicia el espectáculo, basado principalmente en la recopilación de datos y frases aún poco fluidas en mi inglés entrecortado, una especie de diálogo entre dos walkie-talkie de frecuencias distintas. Pero sonrío, les muestro el plano, explico horarios, infraestructuras, me enternezco ante esos bebés increiblemente rubios.... y vuelvo a sonreir. Guardo ficha y pasaporte, me arreglo la camiseta del uniforme.... y me preparo para el próximo asalto.


Salgo a fumar a la esquina junto a la papelera, mientras observo el escenario de mis horas. El mar a mi espalda voltea su melena de espuma , que cae ya en un desmayo sobre la alfombra de arena, en el cielo saltan los colores de las velas de kitesurf , nerviosas y divertidas por el zarandeo constante de un viento fuerza 7 . Vaivén de bicicletas, perros hermosos y extranjeros, como sus dueños, adolescentes granulados, la chica japonesa del "infopoint", musculados windsurferos, ancianos con barrigas cerveceras, familias aparentemente felices... y el verano que no llega.


Vuelvo a casa ... recorro embebida por la luz de una tarde fría y luminosa esa línea casi recta de escasos 25 km. y llana , con las ventanillas cerradas y la radio desplegando sus lazos de calma y compañía.


No es tiempo de cuestionarme. Pervivo en la certeza de andar un camino necesario, relativamente amable y por encima de todo fruto de una decisión de la que me siento absolutamente responsable.
Fotos: camino del trabajo.

14 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Estamos atrapados.
Y somos los privilegiados.
El mundo está tan mal que hay cola para ser atrapado.

Besos.

Ricardo Miñana dijo...

Supongo que por fin llegara el verano, reflexivo,
un placer leerte.
feliz semana.

mi nombre es alma dijo...

Y despues de contarnos todo esto ¿dices que no ha llegado el verano?. Al menos una parte de lo que significa, ya está aquí.

Sonrío contigo

siempreconhistorias dijo...

Te quiero en cada palabra, en la serenidad conque asumes esa decisión tomada, en los trocitos de ti que muestras desde el coche, desde el mostrador, desde la sonrisa siempre.
Gracias por ser, querida Ilia.
Un beso,

Tortuguita dijo...

Pues yo deseo que llegue otoño...Y me encantaría q tb llegara acompañada de tu mirada.

virgi dijo...

Pues a pesasr de tus deseos de verano, yo siento una serenidad en tus palabras de color dorado, como el trigo cuando se mece al sol a finales de junio..
Besitos, chica linda y tierna.

Ladrón de Guevara dijo...

Siento la tardanza en escribirte. Ya sebes, el tiempo que nos ahoga a veces un poco.

Cuídate mucho.

Juanjo dijo...

Disfrtas las horas, y eso es sinónimo de verano. Aunque se trabaje.
Me gusta el mar que nos describes.

Isabel dijo...

Me gusta tu reflexión, pausada, como disfrutándola, así entendemos mejor lo que nos ocurre y le sacamos el jugo.

Besos veraniegos

Aldabra dijo...

te siento tranquila y relaja pero como aguardadndo otro tiempo más benévolo donde las horas pasen más de prisa y amorosas.

me ha gustado leerte en tu camino, en tu rutina.

biquiños,

Elena dijo...

Llevo mucho tiempo teniéndole manía al verano. Pero esta vez, me gusta.

mi nombre es alma dijo...

Paso a saludarte.

ANTIQVA dijo...

Ay, amiga, que bella manera de "despedazar" tus horas ante nosotros...

Un fuerte abrazo

Miguel Baquero dijo...

Es lo mejor, yo creo, eso de no cuestionarse y de estar convencida de que lo que estás haciendo igual no es lo más conveniente, pero es lo que has decidido y tampoco hay que estar toda la vida dando vueltas a las decisiones.
Me ha gustado mucho tu descripción del entorno. Se nota que, dentro de lo que cabe, estás a gusto detrás del mostrador