lunes, 17 de octubre de 2011

Yo, paro.

Su primera frase después de un apretón de manos resbaladizo, incluía la palabra estabilidad, que en su boca sonó como la amenaza de un disparo; le siguieron honestidad, confianza, comunicación, vocación, vanguardismo ( ahí una sonora carcajada interior me hizo apretar los labios para disimular ) todas ellas encajadas en un monólogo que duró una hora, larga, densa y en la que pude constatar la capacidad de sus ojos que giraban como dos esferas de hielo, para no verme. Y yo, no podía dejar de sentirme rara ante un tio gilito de barrio, disfrazado de propietario pequeño-burgués en un despacho en el que, el intento por hacerlo agradable había sido en vano.
Mientras, mi cerebro estupefacto, ensayaba alguna respuesta que estuviera a la altura ( más o menos a ras de suelo) de las circunstancias; apenas si balbucí algún por supuesto, o para no repetirme, dos claro, claro, garabateando una sonrisa ahorcada en mi rostro ysintiendo el incesante martilleo de unas enormes ganas de largarme.
Sin apenas punto y aparte, el discurso se transformó en propuesta, a juzgar por la máscara que esgrimió, altamente interesante para mí (aunque en realidad sólo lo era para él) y que no acerté ni a contradecir, sumida en la más absoluta indefensión , hurgando en mis buenas formas, y recordándome la necesidad de encontrar un trabajo.
Salí del despacho con la sensación de no haber estado en mi, muñeca de trapo , ingenua aprendiz de hormiga , incapaz de discernir si debía estar agradecida o cabreada.
Por suerte, J. resumió el final de la historia: Si te vas a trabajar a McDonalds, te saldrá más a cuenta.

Bueno. He vuelto. No sé si en mi mejor momento, pero valga como punto de partida , el intento .

15 comentarios:

Isabel dijo...

Me alegra tu vuelta.

Besos

mi nombre es alma dijo...

Y has vuelto en plena forma en cuanto a palabras.

También he vuelto.

Alex B dijo...

Hola Ilia:
Son esas situaciones en que todo lo que querias decir se te ocurre después.
Pero estás aquí otra vez y eso ya es motivo de alegria.
Un beso

virgi dijo...

Me gusta verte de nuevo. Verás que será una idea estupenda...¡con lo bien que escribes!
Aprendamos de esos momentos a ver si de una vez podemos sacarle partido y que la próxima nos coja con más defensas.
Muchos besos

TORO SALVAJE dijo...

Cuanto cabrón aprovechándose de tanta gente en paro...

Me alegra volver a leerte.

Besos.

Ladrón de Guevara dijo...

Para volver, siempre es buen momento.

Me alegro mucho.

Miguel Baquero dijo...

Me alegro muchísimo de que vuelvas a estar por aquí. Siempre es un gusto leer a l@s viej@s bloguer@s

Juanjo dijo...

Algunas ofertas de trabajo, efectivamente, son peor que el paro. Pero están tan mal los tiempos...

Espero que tu vuelta sea duradera.

Besos.

Raúl dijo...

Claro que vale como punto de partida en el regreso. Faltaría más.

Aldabra dijo...

pues me alegra mucho que vuelvas, aunque no sea tu mejor momento, tal vez compartir con nosotros se te haga más llevadero.

te dicen por ahí en algún comentario que hay condiciones laborales que deberían hacer caer la lengua de quien las pronuncia pero el paro (estoy escuchando ahora mismo la nueva cifra) sigue para arriba.

¡¡ mucha suerte, de corazón !! y bienvenida.

biquiños,

ANTIQVA dijo...

Ay, ay, ay....

Un relato de puro terror, de terror cotidiano, del chungo...

Un abrazo fuerte, amiga... Me alegro de "verte"

virgi dijo...

Te espero, te extraño, besitos.

Aldabra dijo...

biquiños e bó nadal.

Ya no vendo mi alma al diablo dijo...

Te descubro por casualidad, y me alivia, aunque sea consuelo de tontos, saber que hay más gente a la que le ofrecen curro fast food.

Sds

Bernardo L. de la Cruz dijo...

Releo este escrito y veo a millones de personas incapaces de relatar el torbellino con tanta elegancia.
Me ha hecho tener ganas de escribir algo que me ronda la cabeza; espero que lo que finalmente haga, no le haga sentir vergüenza por ser la musa, y por ende, responsable.