jueves, 21 de junio de 2012


Huelga

Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.

Quiero una huelga
de obreros de palomas
de choferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.

Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance. 
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj ,las fábricas
el plantel, los colegios
el bus, los hospitales
la carretera, los puertos.

Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.


4 comentarios:

Aldabra dijo...

esa huelga sería maravillosa pero será imposible, al menos en los tiempos que corren.

de un tiempo a esta parte (estoy saliendo a la calle a manifestar mi descontento) observo que no hay conciencia de unión, de equipo, de lucha... y los que salimos somos mayores...

y me pregunto ¿es que los jóvenes sólo salen por el 15-M...

estoy un poco decepcionada con la gente, en general y las utopías todavía me parecen más utopías que antes.

biquiños,

virgi dijo...

Son tantos los que deben irse que los caminos se quedan cortos y estrechos.
Otro abrazo (ya te dí uno en mi blog) enorme.

virgi dijo...

(soy yo)

mi nombre es alma dijo...

Grande Gioconda, lástima no ya porque no pueda haber una huelga en ese sentido, sino porque aún habiéndola, el tirano, quizás disfrazado de otra cosa, permanecería.

En tu casa tampoco se está mal, sonrío.