domingo, 18 de mayo de 2008

de todo, corazón

Desafiando enciclopedias de anatomía, y tras una búsqueda siempre antagónica al razonamiento científico, puedo afirmar con pleno convencimiento que por fin, encontré mi corazón.

1 comentario:

Regina dijo...

Por fín. A veces se nos esconde demasiado nuestro corazón, para evitar que le hagan daño. Pero se esconde tanto, que nos cuesta encontrarlo.


Un saludo.

Muchas gracias por lo de irene.

Espero tus próximas aportaciones impaciente.