lunes, 11 de enero de 2010

locura y amor

- Mi padre se está volviendo loco, y probablemente él sea el único a quién no importe -piensa- e intenta buscar las palabras que lo saquen del particular descenso a la pataleta de su cerebro dañado;
Lo ve esconderse en esos arranques de rabia, huir , la cabeza anclada en sus 11 años.
Grita enfadado, pero en lo profundo de su garganta se ahogan lágrimas de miedos antiguos, monstruos que susurran al oído no hace falta que corras, estamos contigo. Paula imagina a ese niño con las bombas cercenando sus juegos, la pobre vida linchada por una guerra que dispara a quemarropa iras de las que nada sabe, y cartillas de racionamiento.
No es necesario que pase más de media hora, para que la tele le arranque una carcajada líquida y fresca tan real como la certeza que la nube aunque no se evaporó tomó el pasaje de vuelta. Suspira tranquila mientras papá toma sus natillas de merienda y retoma la charla con su madre preocupada por la ola de frío, y tu padre salió a comprar el periódico con el pijama bajo el abrigo, sin gorra, ya ves el caso que me hace, repite cada lunes agotada por discusiones inútiles que desgastan sus más de 50 años de esposa.
Paula, se pone el abrigo, ata la correa a la perra, pasa por la cocina a recoger un bote de ese caldo que le alimenta la vida y sonríe desde el alma a esos dos ancianos que la acompañan cariñosos hasta el final del pasillo.

14 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

No quiero vivir eso, ni ser una carga para nadie.
Será egoísmo o lo que sea.
Pero prefiero morirme.
Sin dudarlo.

Besos.

Aldabra dijo...

es tristísimo, Ilia pero me parece entrañable al mismo tiempo.

envejecer juntos es a lo que aspiramos muchos de nosotros.

la vejez a veces no tiene buena cara pero si vencemos a las enfermedades traidoras hemos de pasar por ella, irremediablemente.

biquiños,

p.d.: ni Toro ni nadie se librará.

ybris dijo...

No hay amor más grande que aquel que acompaña hasta la locura.
Aunque esa locura sea de lo más triste.

Besos.

POLIDORI dijo...

Desgarradoramente tierno.

Estoy convencido que la vida es un continuo reto, o tan solo uno, que se va complicando y poniendo más difícil en la medida que va avanzando.

¿Qué nos aguarda a cada uno?




John W.

Robërto Loigar dijo...

Estoy caminando en ese puente.
Aunque estoy en los 40s, el tiempo corre a velocidades fórmula uno.

Eres mi sorbo favorito...
¿Lo sabías?

Reyes Uve dijo...

Me apunto a lo del sorbo que dice aquí tu lector , creo que de mi quinta.
Tan sólo espero poder sonreír como tú me haces sonreír , cuando llegue yo a un pasillo parecido .
Besos.

Miguel Baquero dijo...

Te deseo mucho ánimo, realmente no sé qué más decir. La ancianidad me conmueve mucho y muy hondo. ¡Animo!

mi nombre es alma dijo...

Lo único que puede hacerse cuando alguien pierde sus recuerdos es tenerlos por él. Lo sé muy bien.

Un abrazo

virgi dijo...

Muy tierno, Ilia.
Se necesita amor y paciencia. Luego se siente una muy feliz consigo misma.
Un abrazo mullido y sonriente

siempreconhistorias dijo...

Ese es el amor. Hasta el final del pasillo. Sobre la locura. En la vida. A veces me planteo que lo que nos cuesta es aceptar que nuestros padres-madres tienen derecho a esa locura, a dejar de ser los que nos cuidaron. Y que..
Es precioso el texto.
Un beso, querida Ilia.

ALEX B. dijo...

Locura y amor.
Mi querida Illia, yo sólo veo amor, mucho amor.
Un beso grande.

Raúl dijo...

Una historia la que cuentas, muy reconocible para mí.
Un abrazo.

Tumulario dijo...

Vivir la locura del padre (o del abuelo), escuchar como te cuenta, cosas de cuando tenía 6 años como fuese ayer, escucharle como te habla sin conocerte, verle desnudo por la casa como si tal cosa.

Y seguirle queriendo, quizas mas que antes, porque le quieres como al padre (abuelo) que es y como al niño desválido en que se ha convertido.

Un abrazo.

Juanjo dijo...

Por suerte, esta locura va acompañada de amor. Estos días estoy viendo demasiados casos de locura sin amor al lado, y es terrible.
Y sé que no es un consuelo, pero él tiene todo lo que se le puede dar, todo lo que se puede hacer, y es muy frustrante que no sea suficiente.

Besos, y si esa es tu situación, un fuerte abrazo.