No me gusta la penumbra que se instala en casa los primeros atardeceres del otoño; es pesada, mate, cubre el desmayado rayo de sol que inicia su letargo y trae el frío, el advenimiento de otro ocaso, de otro cambio.
No me gusta la duda, aunque vivo casi permanentemente en ella , pero tanto más me asusta la certeza y ya la siento cerca.
Tampoco me gusta la rutina, pero invoco su vuelta para agarrarme a los viejos hábitos, y soslayar el inexorable momento de la decisión.
Ni Duna ha encajado demasiado bien el anuncio de mi vuelta a Nepal
MANICOMIO 257
Hace 7 horas
8 comentarios:
Me alegro.
Besos
ya sabías cuál iba a ser la respuestas, mucho antes de hacerte la pregunta ¿verdad?
Nepal, a mí me parece un mundo... ¡soy tan miedosa que jamás seré capaz de viajar tan lejos1, menos mal que me queda la imaginación.
biquiños,
ah,por cierto, ¿puedo llevarme la fotito de Duna, al blog de nuestro Ron?... es preciosa.
¡Jo, qué maravilla!
Esperando estoy que nos cuentes.
No sé si darte mi email...
Besos, sí, siempre
Quién como Duna, no entiende nada y sin embargo todo le cae del cielo por mano de la providencia.
Una brazo
grandes acontecimientos te ocurrirán en tu alma viajera, ya nos darás buena cuenta de ellos. Suerte...)
No sabes que ilusión me ha hecho volver a encontrarme con tu nombre en mi rincón.
Me alegro que vuelvas, que sigas escribiendo y dejándonos en este espacio tu vida.
Cuídate mucho.
¡Qué preciosa foto tienes en el banner! Seguro que disfrutas, te mando un abrazo tierno, querida Ilia.
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