lunes, 9 de noviembre de 2009

duele, luego existe

El viento del norte enreda mis pensamientos, como ese montón de hojarasca que se mueve inquieta en el rincón de la terraza, hace frío, las horas me pisan, y sigo sintiendo que no hago nada. Me obligo a seguir los preceptos de una educación tatuada, que sólo me mostró durante tantos años, a ser yo, siendo productiva, útil para gestas que ahora se me muestran extrañas, ajenas a la realidad que me digo decidí , de la que ahora renuncio por mía, por infinita, por densa, por tremendamente vacía.
El frío no ayuda y lo sé, los tobillos no me aguantan, todo duele, hasta el habla, la casa manga por hombro, y me visto de gris, para ahondar en la llaga, para negarme la alegría que soy pero no merezco, por desobedecer las normas, por reírme por cosas tontas, por no optimizar mi energía de obrera con sueños de hada, porque sin sufrir no existe premio, que lo sepas, ingenua, pagana.
Y a mitad de este discurso que me hostiga, la rebeldía se levanta, saca pecho y me conduce de nuevo a la lucha intuyo que larga, para recuperar la calma, un despertar sereno, y mis pasos más ligeros.
Que me canso de mi misma, de esas dudas que peino cada mañana, de mirarme y no saber verme, de que sólo sea posible si el dolor se mantiene y de buscar versos huidizos, que no me pertenecen.

16 comentarios:

Juanjo dijo...

Lo bueno viene siempre cuando deja de doler.

Besos.

TORO SALVAJE dijo...

Mientras tenga rebeldía no sucumbirás.
Sientas lo que sientas y te ocurra lo que te ocurra.
No dejes que nada ni nadie te la quiten.
Esa rebeldía es un tesoro.

Besos y ánimo.

POLIDORI dijo...

Hola Iliamehoy,

Ten en cuenta que estamos en la estación mas traicionera de todas y que intenta hundirnos y agotarnos hasta decir basta.

Aunque sea cruel, es necesaria para poder apreciar lo que valen las demás.

Ánimo.




John W.

Aldabra dijo...

intuyo la desazón, el desasosiego, la lucha entre debo y deseo... y te veo grís y me recuerda una frase que me dijo hoy una compañera:

te cuento (tal vez te eches una risa)... resulta que hoy fui a trabajar con una camisa que tengo color burdeos y es así como de tela satinada, la llevaba puesta con una falda recta negra de "racha sobre la pierna izquierda" y medias de dibujos negros y zapatos de tacón, claro está... algún compañero para meterse (de buen rollo) conmigo dice que la blusa es de orquesta (je je)... el caso es que me dice mi compañera:

-¿esa es la blusa de orquesta?
- sí, claro que te digo una cosa... nunca me compraría esta camisa si no fuera porque me costó seis euros en las rebajas de zara
-te queda bien, mejor con ese color que cuando vienes de enterrador...

es que dice que voy muchas veces de enterrador: negro, grís, negro, negro y grís... je je je

bueno, illia, ahora en serio, que deseo que sea lo que sea lo que te tiene desasosegada, que te pase pronto y que recuperes esa alegría que yo sí veo... aunque esté escondida.

biquiños,

ALEX B. dijo...

Vestirse de rojo siempre funciona.
Vaguear un poco y darte cuenta de que no pasa nada, tambien funciona.Y si no haces la cama no importa total la vas a volver a deshacer por la noche.
Lo bueno del frio es encontrar un rincón calentito.
Un abrazo cálido.

mi nombre es alma dijo...

Y si rie también existe, no nacimos para sufrir diga nadie lo que diga, la alegría y el buen humor nos dignifican. Y no esta reñido ser alegre con actuar, con ayudar, con comprender, con tolerar, con....Ríe y existe y cuando vayas a peinar tus dudas vas a una buena peluqueria de almas donde te quieran y te hagan al menos sonreir.

Un abrazo

Onminayas dijo...

Vives, luego eres.

Leerte siempre resulta un templado baño de íntima reflexión.

Besos, Iliamehoy

ybris dijo...

Lucha por recuperar la calma.
Extraña lucha.
Extraña calma.
Cuestión de rebeldía que nos hace levantarnos sobre el propio cansancio.

Besos.

June dijo...

Sabes??
Yo sigo deseando que no me duela.
Creyendo que no me va a doler.
Y claro, siempre me estrello.
No veas cómo estoy ya de esconchá.
Un beso, bello texto.

virgi dijo...

¡Qué bien escribes, Ilia!
Hasta en el cansancio gris y lluvioso, las palabras se colorean cuando las tú usas.

Y sobre el amor...¿qué decirte? buenísimo.
¡Chapeau!

Raúl dijo...

El dolor es una alarma bastante eficaz. cuando se dispara, tomamos conciencia de ser quienes somos.

Rick dijo...

A veces para no sufrir solo queda el autoengaño

Miguel Baquero dijo...

Me apenas verte así. Espero que pronto se te presente en el horizonte un buen y lejano viaje, que creo que es tu auténtica naturaleza

Antígona dijo...

Duele, luego existe, claro que sí. Y me duele, luego existo. Nada nos pone más en contacto con la realidad de nuestra existencia que el dolor.

¿Acaso hay que huir de él porque nos hace sufrir? No lo creo. Porque el dolor nos hace crecer, y no hay crecimiento sin darle cabida, y asumir que está ahí y que exige su proceso. Sea cual sea su causa.

Cuando te hayas cansado del propio cansancio de ti misma vendrá el vuelco. No me cabe ninguna duda. Y es que ahondar en ese cansancio y darle también cabida te ofrecerá la salida.

Un beso

Anónimo dijo...

pues yo te veo de cojones, de frente como nunca, recuperando aquello que tuvimos y nos adormecieron a golpes.por cierto, el otoño esta preciosooooooo

Anónimo dijo...

por cierto,me ties contento,que envidia hija...
me dejas robarte alguna frase? tratare de devolvertelas con musica.
besosssssss
k....jajajajaja