lunes, 2 de noviembre de 2009

Sostiene un anacoreta....

http://infiernosa.blogspot.com/2005_12_01_archive.html

Esto no es una entrada; bueno si.... pero al menos no nació con esta finalidad Llevo un tiempo disfrutando con la lectura de un amigo anacoreta; paseo pausada y curiosa por su universo, buceando entradas antiguas, un ritual de puro aprendizaje del que mis emociones disfrutan .. y perdida entre uno de sus textos de vocabulario rico y significados lllenos de matices ,( os invito a saborearlo clicando el enlace de la cabecera) lancé mis emociones al teclado y se las envié sin filtro. Fue su generosidad, la que me empujó a compartirlo...

Buenas noches anacoreta. SOBRE EL AMOR.

De un tirón, y casi sin aliento, me he deleitado, perdido, embriagado, identificado y complacido, ( por intentar ser concisa) en esa su larga disertación sobre el amor. Temerario, valiente o puede que simplemente humano, descarna sentimientos hasta llegr a la base, a unos cimientos que se tambalean si les preguntas dos veces seguidas ¿ es acaso amor lo que siento?. Encumbrado tan a menudo, ese sentimiento alterno, paralizante, electrizante, e irremediablemente presente en nuestras vidas, pasea impúdicamente carencias, simula metas, propicia desengaños, augura dolores, desenfrena iras y también sin remedio nos rapta de la cordura .

Tener un "culito" a escasos 50 cm de un cerebro en marcha suele ser un milagro, una alquimia que puede dar resultados distintos según el elemento por el que se inicie el recorrido. Pero en ese itinerario errante, uno suele tropezarse con un corazón que imparte clases de afectos, que atrapa latidos y desdibuja ideales, para arrastranos ya sin control por el vértigo de las caricias, los abrazos al alba y los sueños entrelazados. Y uno espierta embotado, melancólico y maniatado entre un vendaval de quimeras que a ratos se confirmaron y que inundan los vacíos de otros tiempos, solitarios y vagabundos.

Eterno es el momento, no la vida, puede que el sentimiento, pero no el sujeto de nuestros más interiores deseos. Ya podemos rebelarnos, que el extraño equilibrio entre cuerpos y sentires, siempre anduvo extraviado entre conceptos aprendidos y algunos pareciera recien descubiertos. Pero plagiando con más o menos éxito, seguimos un curso marcado, personal sin dejar de ser comunmente mortal, implacable, delicioso, tierno, mullido en sus comienzos, y soberanamente duro, inflexible en cuanto la pasión sucumbe y llega el tedio.

Autosuficiente es la premisa, pero nos perdemos en el empeño, porque humanos y vulnerables, doblegamos la rodilla junto con ideales antaño inquebrantables, ponemos cara de bobos, nos sucumben los instintos libertarios y abrimos con mano firme la jaula de los desengaños. Porque a menudo sentirse querido, se confunde con adquirido, y resbalamos en oscuros tópicos, nos desdibujamos, respiramos aires ajenos y notamos cómo la piel pierde brillo, las ganas en huelga de hambre y el amor perdido.

He obviado con pleno conocimiento, el tándem ecónomico-social, ese pacto entre mercaderes porque me escupen contra la pared de la incompresión más infinita, y no me apetece, no me gusta.

Y ya para terminar, sólo un breve inciso sobre las expectativas que se funden caundo dos almas creen haberse descubierto: nadie puede, ni aún en el mejor de los casos, cubrirnos de auto-estima, vestirnos con trajes de héroe, ser siempre lo que esperamos, esperar siempre lo que queremos, vivir por nosotros o darnos la clave de lo que un día a lo mejor fuimos....o seremos.

Una sonrisa.
http://unanacoretaenlacorte.blogspot.com/

10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Luego con tiempo iré.
Parece muy interesante.

Besos.

POLIDORI dijo...

Pues... es muy interesante.

Muchas gracias por la recomendación.




John W.

June dijo...

Sí, esto nos interesa a todos, quien más quien menos tiene un retal de costura amorosa.
jaja.
Besos.

Antígona dijo...

He leído, entre divertida y pensativa, primero el post de Luzbel, luego, más pensativa aún, el tuyo.

Los dos me han hecho reflexionar y el final del de Luzbel me ha parecido de lo más acertado: respecto de algunos temas, y el amor es uno de ellos, es mucho más fácil saber lo que no son que lo que son, tal es su esencia intangible y siempre escurridiza. Pero saber lo que no son, resultado a veces, como en el amor, de un aprendizaje doloroso, ya es mucho. Porque el reconocimiento de lo que algo no es nos permite huir o por lo menos estar al acecho de todas aquellas apariencias que se hacen pasar por aquello que algo es traicionando su más íntima esencia.

Sin embargo, contra ambos, el tuyo y el de Luzbel, me rebelo :)

Porque no, no creo que el amor lleve de antemano inscrita su fecha de caducidad ni que necesariamente deba desembocar en la desaparición de la pasión ni en el tedio.

Soy de las que lucha día a día por tratar de demostrar que nada de eso es cierto. Y hasta que no llegue el día de mi muerte y mi experiencia pasada me haya demostrado lo contrario, me temo que no cejaré en el empeño. Si algunos, aunque sea muy pocos, lograron hacer durar el amor lo que duró el tiempo de sus vidas y soslayaron el tedio a fuerza de reinventar cada día la ilusión y la fuerza de su amor, ¿por qué no voy a aspirar yo a lo mismo, a lo más alto?

Puedes llamarme ingenua o idealista que sé que me lo merezco. Pero no me importa :)

En lo que te doy totalmente la razón es en tu último párrafo. El gran error, el gran veneno del amor es esperar que el otro cubra todas y cada una de nuestras carencias, que satisfaga todas y cada una de nuestras necesidades. Hasta las que desconocemos de nosotros mismos. El otro debe ser, si acaso, un espejo en el que mirarse y reconocerse siempre enfrentado al espejo que nosotros mismos somos. Y siempre con la plena conciencia de tampoco la imagen que hay en el espejo soy yo mismo.

Un beso!

Antígona dijo...

Uff, qué tremendo rollo te he soltado!

Mil perdones!

Foforito dijo...

Gracias por la recomendacion :)

mi nombre es alma dijo...

No hay que pedir al otro lo que no puede darte, por tu bien y el suyo.

Un abrazo, como siempre un placer leerte

ybris dijo...

El amigo Guerrero y el señor Abad somos antiguos conocidos y nos hemos dicho muchas cosas en diferentes contextos, todas ellas agradables.
Así que tu recomendación no me es necesaria, pero sí tu profunda relectura de este texto sobre el amor.
No tiene desperdicio.

Besos

siempreconhistorias dijo...

Qué bello texto,menos mal que el anacoreta te impulsó a traerlo. El amor, tremendo mito, sí,pero también maravillosa cotidianeidad. Y siempre amando, y siempre sucumbiendo, así vamos viviendo el camino que nos tocó.
Un beso.

Juanjo dijo...

Como sostiene el anacoreta, el amor es algo que no se sostiene, y que todos nos preguntamos cómo sostenerlo más tiempo, cómo evitar que vuele, o se disuelva.

Si encuentras el secreto, cuéntanos, cuéntanos.