domingo, 5 de julio de 2009

aromas indostánicos

Alguna grieta empezó a crujir en este domingo de verano; se disparó el miedo, y casi volví a ver el camino a oscuras que recién desanduve. Fue sólo un chispazo, como ese tic aprendido en las edades que sólo contaba un dígito. Me agarré a las olas de un verde transpaente que susurraban tras el balcón... la calma se me encaramó y dirigí mi corazón a esas líneas que en su honda aspereza, llenaron mis insignificancias con su desgarradora belleza.

Ahi van....

"Creedme que me estoy cayendo a pedazos.

No hablo metafóricamente; tampoco es el gambito de apertura de ninguna melodramática, enigmática y mugrienta solicitud de compasión. Quiero decir simplemente que he empezado a agrietarme por todas partes como un viejo cántaro....que mi pobre cuerpo, singular, desgarbado, zarandeado por un exceso de Historia, vaciado por arriba y por abajo, mutilado por puertas y descalabrado por escupideras, ha empezado a reventar por las costuras. En otras palabras, me estoy desintegrando literalmente , despacio por el momento, aunque hay signos de aceleración. Os pido sólo que aceptéis (como lo he aceptado yo) que en su día me desmenuzaré en (aproximadamente) sieiscientos treinta millones de partículas de un polvo anónimo y necesariamente olvidadizo. Por eso he resuelto confiarme al papel, antes de olvidar. (Somos una nación con mala memoria).

Hay momentos de terror, pero desaparecen. El pánico, como un mostruo marino burbujeante, sube a tomar aire, hierve en la superficie, pero acaba por volver a las profundidades . Es importante que conserve la calma....."



Hijos de la medianoche. Salman Rushdie

8 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Si.
De una belleza desgarradora.
IMPRESIONAN.

Siempre hay momentos de miedo, lo que ocurre es que cuando se ha vivido una mala experiencia por ello ese miedo resulta muy amenazador.

Creo que debemos acostumbrarnos a ello, y a luchar contra él.

No pienses que te ocurre a ti sola, nos ocurre a casi todos.

Un abrazo tranquilizador.

Besos.

mi nombre es Alma dijo...

El miedo llega a desintegrarnos y convertirnos en arcilla, pero todo se recicla, hagamos un nuevo cuerpo.

Saludos

Miguel Baquero dijo...

Qué susto me has dado en un primer momento...

Maravilloso libro el de Rushdie, algo así como realismo mágico y Forrest Gump indostaní.

POLIDORI dijo...

Grandes, bellas y crudas palabras.


Quisiéramos ser lo que decimos ser, pero los hombres y mujeres no somos mas que otra especie mas en un planeta mas de una galaxia mas...


John W.

ybris dijo...

No es infrecuente esa sensación de miedo.
A veces es Salman Rushdie, a veces un impacto inexplicable o un recuerdo aparentemente olvidado.
Lo curioso es que lo que a veces nos atemoriza, otras os conforta.
Y es que somos tan cambiantes...

Besos.

Robèrto Loigar dijo...

El miedo es una colosa mano que cuando nos atrapa, nos pulveriza.

Tenía mucho tiempo que no leía a Rushdie, desde su famoso "versos satánicos"

Saludos descafeinados.

Juanjo dijo...

Todos nos estamos desintegrando, pero no lo sabemos expresar de manera tan bonita.

Antón Abad dijo...

Este es mi primer contacto con Salman Rushdie, y ya tengo la sensación de que me he perdido mucho.
Solía ir a buscar respuestas cuando escuchaba esos crujidos, en el infatigable cuestionamiento de cada milímetro de la consciencia y su contraparte de un hombre singular: Fernando Pessoa en: El libro del desasosiego. Ahora me dedico a escuchar los ruidos que hacen los pedazos al caer, porque sé que el monstruo sólo sale a respirar; cuando vuelva a sumergirse, no se oirá nada. La sordera espiritual no resuelve el problema, pero alivia los síntomas.

Si clica en la foto del árbol, verá caracoles